Mostrando entradas con la etiqueta lácteos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lácteos. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de junio de 2018

Mousse de Manzana


Con los ojos cerrados, Alicia se imagina una reunión de mujeres en la que comparten tertulia Julieta, Cleopatra, Isabel Segura y Juana la loca. Todas ellas hablan del amor, de sus grandes y apasionados amores. Tanto amor las llevó a todas y cada una de ellas a la muerte. Con los ojos cerrados Alicia se pregunta si cada una de estas mujeres hubiera podido dar marcha atrás, amarían menos? Amarían con más cuidado? Quizás no amarían nada? Por las noches, en lugar de contar ovejitas, Alicia piensa en alguna de ellas. La existencia de estas mujeres estaba regida por unas pautas muy rígidas dentro de las que había burbujas rellenas de placer. La conversación era una de esas burbujas, también la comida y, en algunos casos, hasta la oración. Los días, en palacio o casas nobles, eran largos a menos que los llenasen de rutinas: el paseo, la escritura, la música, lo bailes. A cualquiera de ellas, Alicia la imagina en sus aposentos,  tumbada en la cama mirando al techo, efectuando conjeturas sobre lo que habría ocurrido si en vez de amar tanto hubiera amado un poco menos. Todo aquel amor (el que profesaba cualquiera de ellas) bien administrado hubiera dado para dos o tres vidas. Se las imagina echando las cuentas, distribuyendo tanto amor en montoncitos. Se arrepentirán? Y Alicia se pregunta si se arrepentiría ella de haber sido Cleopatra, o Julieta, o Isabel o Juana y haber llevado su amor hasta la muerte.

MOUSSE DE MANZANA


Ingredientes:

2 manzanas rojas (Fuji).
1 lima.
2dl de nata para montar.
2 claras de huevo.
75 grs. De azúcar.
4 hojas de gelatina (6 grs)
Hojas de menta y flores comestibles para adornar.









Elaboración:

Exprimir el limón, lavar y reservar ¼ de manzana en la nevera. Pelar el resto, retirarles el corazón y trocearla. Triturar las manzanas con el zumo hasta obtener un puré homogéneo. Mezclar la nata con la mitad del azúcar (no es necesario montar).  Montar las claras con el azúcar restante  a punto de nieve firme. Poner la gelatina a remojo en agua fría (mínimo 5 minutos), escurrir bien la gelatina y diluir en ¼ parte del puré de manzana caliente (unos segundos al microondas), agregar el puré restante y remover.

Añadir la nata suavemente e incorporar el merengue con movimientos envolventes.


Rellenar los moldes semiesféricos (esta cantidad da para unos 10 moldes) con la preparación, tapar con film transparente y dejarlos cuajar en la nevera.


Cortar la manzana reservada en tiritas. Desmoldar los mousses y decorarlos con la manzana cortada, hojas de menta y flores comestibles.


Un toque de canela le viene que ni pintado.


 

domingo, 3 de junio de 2018

Tarta Musgo


Volvió a mirarse una vez más en el espejo de cuerpo entero de su dormitorio y decidió que esa noche iba a divertirse de verdad. Hace ya tiempo que Irene no se dedica a la mundanidad y a la vida social. Absorta en su trabajo, va quemando tiempo en ello sin apenas darse cuenta y los días parecen pasar tan sólo para que llegue el fin de semana o el rato de lectura o de oír música en el confort de su casa a última hora del día. Es una vida rica en lo personal, en su interioridad personal, pero Irene piensa que no tanto en lo que se refiere a la vida propiamente dicha, al movimiento de la vida y de las personas, al trato de la amistad compartiendo ideas y experiencias, ese… apenas lo frecuenta fuera de Carmen- y eso porque viven en la misma ciudad y en el mismo barrio- o del círculo de trabajo. Eso es poco, Irene lo reconoce y, aunque no teme en absoluto la melancolía, no deja de reconocer que en algún momento tendrá que romper con esa rutina del encerramiento cómodo, de las cosas en su sitio, de la reconfortante repetición de actitudes conocidas y previsibles. Si no, corre el riesgo de empequeñecer su vida sin darse cuenta. Tiene que viajar a su ciudad natal aprovechando ciertos momentos porque, si no,  en poco tiempo va a acabar por perder algunas amistades que aprecia verdaderamente. El tiempo no pasa en balde, la distancia no es el olvido, como dice el bolero, pero sí que borra pistas, detalles, gestos que hacen una relación más fluida, que permiten remontar una conversación sobre el tiempo transcurrido sin deterioro aparente. Esa cosa tan grata que es el reencontrar a alguien a quien tienes verdadero afecto, de quien sientes cercanía y darte cuenta de que, apenas empiezas a hablar o a reír con él o ella, todo está donde lo dejasteis la última vez y todo tira adelante desde allí hasta ahora y sigue fluyendo. Irene sabe que una debe cuidar lo que quiere y moverse hacia lo que desea; si no, la distancia puede hacerse insalvable y hacer que la amistad degenere en cortesía, en cumplimiento social o en dependencia y soledad.

TARTA MUSGO


Ingredientes:

5 huevos  medianos.
200 grs de azúcar.
220 ml de aceite de girasol.
350 gr de espinacas frescas (sin pedúnculos).
2 c.s de zumo de limón.
La piel rallada de un limón.
100 grs de harina de almendra.
50 grs de coco rallado.
50 grs de harina de todo uso.
1 c.c de levadura (tipo royal).
1 c.c de bicarbonato.
Una pizca de sal.
Para la crema de mango:
La pulpa de un mango maduro.
250 gr. De queso Mascarpone.
2 c.s de azúcar  (opcional).
¼ vaso de leche.
2 láminas de gelatina (remojadas en agua fría).
Para decorar: frambuesas, hojas de melisa frescas, flores de albahaca, brillantina comestible.

Elaboración:

Le quitamos el tallo a las hojas de espinacas, las lavamos y secamos. Trituramos las hojas de espinacas con ayuda de la batidora o thermomix y reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar (mejor con las varillas eléctricas) hasta obtener una crema esponjosa. Vertemos el aceite en esta crema y batimos un poquito más.  Añadimos las espinacas, el jugo y la ralladura de limón y lo mezclamos todo bien.


Incorporamos las harinas, el coco, la levadura y el bicarbonato y lo integramos todo con movimientos suave. Esta masa la vertemos en un molde rectangular (el mío es de 25 X 35) forrado con papel de hornear y horneamos en horno precalentado a 165º unos 45 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar el bizcocho con un palito este salga limpio.

Dejamos enfriar la masa en el molde antes de proceder a decorarlo.
 

Crema de mango:
Ponemos a remojar las 2 hojas de gelatina (mínimo 5 minutos). Mezclamos la pulpa de mango con el queso con ayuda de la batidora. Calentamos la leche en el microondas unos segundos (que esté caliente pero no que hierva) en la leche desleímos la gelatina previamente muy escurrida y esto se lo añadimos a la crema de mango. Pasamos la crema al congelador para acelerar el proceso de gelificado.



Cuando el bizcocho esté completamente frío (quedará con la textura de un brownie) le recortamos los bordes y los guardamos desmigados para decorar posteriormente nuestra tarta. Cuando la crema de mango tenga una textura lo suficientemente firme, la colocamos sobre el bizcocho y sobre la crema ponemos las migas que habíamos reservado. 


No sabe para nada a espinacas, predominan los sabores del coco y el limón. Si quieres una textura más abizcochada debes añadir 75 grs más de harina.
Está muchísimo mejor al día siguiente.
 

Decoramos al gusto.



domingo, 6 de mayo de 2018

Espárragos Silvestres y Arroz

Siempre soñó con visitar la isla y el pueblo donde había nacido su padre. Para Juan, quizás, la parte más relajante del viaje era la posibilidad de conducir: avanzar  decenas de kilómetros sin tener que detenerse en un atasco de tráfico y ni siquiera en un semáforo, y observar la tranquilidad de los pueblos pequeños e imaginarse la existencia pacífica de los que vivían allí. El pueblo era realmente muy hermoso, una tranquila aldea de pescadores construida al pie de una montaña, y en la cima del terreno, sobre un escarpado acantilado rocoso bañado por las olas, se levantaba el viejo castillo de piedra que daba nombre al pueblo. El castillo construido hacía muchos siglos por los sarracenos o los turcos - nadie estaba absolutamente seguro, había servido como atalaya del pueblo para detectar naves invasoras, pero ahora no era más que una estructura en ruinas que no tenía ningún propósito. Como sucedía en la mayor parte de la isla, la historia de aquel pequeño pueblo había sido turbulenta desde hacía siglos, y Juan recordó haber leído que la isla fue conquistada no menos de diez veces: por griegos, sarracenos y normandos; por españoles, franceses e ingleses; por todo tipo de combinaciones de credos, confesiones e ideologías, desde los cruzados hasta los fascistas. Todos habían llegado a esta isla y habían hecho lo que los hombres hacen cuando están lejos de casa, así que la historia de la isla era una letanía de pecados de marineros.

ESPÁRRAGOS SILVESTRES Y ARROZ


Ingredientes  (8 pasteles):

1 manojo de espárragos silvestres (unos 200 grs).
1 zanahoria rallada.
1 cebolla tierna finamente picada (o 3 cebolletas).
100 grs de queso feta desmenuzado.
4 c.s de arroz cocido.
3 huevos
100ml de leche evaporada (o nata para cocinar).
½ c.c de levadura (tipo royal)
Sal, pimienta y hierbas aromáticas al gusto (yo he puesto: tomillo, orégano, romero y perejil).
4 rebanadas de pan de molde (estiradas con el rodillo).

Elaboración:
Lavamos y picamos muy bien los espárragos, las cebolletas y rallamos finamente la zanahoria. 
Mezclamos nuestras verduras y reservamos. En un bol hondo batimos los huevos, le incorporamos las hierbas aromáticas, la sal  la pimienta y la levadura, removemos todo bien y a esto le añadimos los espárragos silvestres y demás verduras picadas, el queso desmenuzado


y el arroz (yo he utilizado un poco que me sobró y estaba dando tumbos por el frigorífico).


Untamos con aceite o aerosol para hornear un molde de cupcakes


Encendemos el horno a 180º y mientras se calienta  con ayuda del rodillo estiramos las rebanadas de pan de molde y cortamos unos círculos de pan que se ajusten a nuestro molde.



Introducimos en el horno y dejamos que nuestros cakes se cocinen durante unos 15 minutos como máximo.



Decoramos al gusto y podemos servir templados o fríos.




domingo, 25 de marzo de 2018

Pollo Escondido


La puerta se abrió suavemente y por ella se coló una peineta cubierta por una negra mantilla que tapaba parte de  la cara y toda la cabeza de quien la llevaba…Mecagoentóloquesemenea, qué susto jamía….me vas a matar y vienes vestida para el funeral. “-Lo siento, sólo venía a enseñarte mi look para la Procesión del Silencio”. Maruchi, eres como la caja de bombones del Forrest Gam, no dejas de sorprender, no sabía yo que eras tan creyente y más aún  tan devota, siéntate y explícame porque no doy.  “Veras, me he ofrecido  a la Santa Virgen de los Dolores, para que me dé algún indicio de que  Igor está bien, sano y salvo…que hace cuatro meses que se fue a la boda de su prima Natacha, que, según el, no podía faltar  bajo ningún pretexto porque la quiere mucho, mucho. Y estas son las fechas en las que aún no ha dado señales  de vida. De comer no creo que le falte pues se llevó un buen montante de dinero, pero con el frío que hace por allá… Menos mal que cuento con el apoyo emofísico de Paolo para superar la distancia y el silencio” Emofísico?  “Si, hija, sí; me ofrece su hombro para mi desmorone emocional y el resto del cuerpo para aliviar la ausencia física, que es grande, grande” Y cuando vuelva Igor cómo se va a tomar lo de Paolo? “Según Samantha, la que echa las cartas en mi bloque, Igor no va a volver porque una mujer (con la que guarda cierto parentesco) se ha cruzado, en plena estepa siberiana, en su vida y él está feliz en sus brazos. Como no me fio mucho de lo que dice Samy, pues por eso acudo a la Virgen, a ver si veo una señal y mientras  espero la señal, pues Paolo me ayuda a superar este duro momento en mi existencia” Bien Maruchi, aclarado todo y viendo las horas que son, que te parece si te quitas la peineta y la mantilla y preparamos algo para cenar?

POLLO ESCONDIDO


Ingredientes (4 personas):

½ pechuga de pollo limpia y cortada en trozos pequeños.
1 c.c de orégano.
Sal y pimienta recién molida (cantidad al gusto).
1 bolsa  (150 grs) de 4 quesos rallados.
1 c.s de aceite de oliva.
6 quesitos en porciones.
4 lonchas finas de bacon ahumado.
1 puerro (la parte blanca) muy picado.
200ml de nata para cocinar.
8 bases refrigeradas de mini pizzas.

Elaboración:

Picamos el pollo,

lo salpimentamos y le añadimos el orégano

 Reservamos.

En una de las bases de pizza colocamos ¼ parte del pollo


y encima ponemos, con generosidad, parte de la mezcla de 4 quesos rallada.
Cerramos la base de pizza con otra base, y colocamos en la fuente del horno. Hacemos lo mismo con el resto. Hasta conseguir 4 pollos escondidos.


Calentamos el horno a 180º y metemos nuestra bandeja con los pollos escondidos por unos 20 minutos, hasta que la masa adquiera un bonito color dorado.
Mientras la preparación está en el horno, hacemos la salsa: en una sartén ponemos 1 c.s de aceite y echamos el bacon muy picadito, esperamos hasta que esté crujiente, momento en el que añadimos el puerro y pochamos suavemente.
Cuando el puerro esté transparente añadimos los quesitos y la nata y removemos bien para que los quesitos se derritan y la salsa adquiera la textura deseada. Rectificamos la salsa de sal y pimienta al gusto.
Fuera del horno nuestro pollo escondido, lo napamos con la salsa caliente y…


nos lo comemos.



domingo, 18 de marzo de 2018

Hojaldre de Queso Y Mermelada de Tomate


Se quedaron sentados allí hasta que todo empezó a quedar envuelto en una penumbra lechosa y escucharon el silbato del guardián inubicable, omnisciente, acercándose hasta ellos convertido ahora en una silueta rechoncha y cansina, no habéis escuchado? Ya estamos cerrando el parque, iros de una vez y tener cuidado porque a esta hora aparecen los “manguis” y ya han asaltado a varias parejas por quedare hasta muy tarde, igual que vosotros. Salieron abrazados y su perfume dulzón, como de juguete llegó hasta él. Y una luna que apareció sorpresiva de entre las nubes maquilló con aire fantasmal las enormes rejas que daban acceso al parque y a las siluetas furtivas que aún se besaban apoyadas en los árboles cercanos, donde descansaban, al menos, un millar de pájaros. Se apretó contra él y él le acarició los hombros, le buscó el rostro, la boca. Parecía que a la pasión sólo le faltaba masticarlos un par de veces más para tragarlos.

HOJALDRE DE QUESO Y MERMELADA DE TOMATE  con lavanda

Ingredientes:

2 masas de hojaldre refrigeradas.
500 grs de queso crema (light, sin lactosa … como tu desees)
Mermelada de tomate  (en mi caso casera)
1 huevo (para pincelar el hojaldre).
1 c.s de azúcar de caña.











Elaboración:

Estiramos una de las masas de hojaldre y sobre ella extendemos el queso crema,
sin llegar a los bordes (para luego poder cerrar la empanada), sobre el queso ponemos una fina capa de nuestra mermelada de tomate.
Cubrimos la preparación anterior con la otra lámina de hojaldre, procurando que quede bien “cerrada” la empanada, para que durante la cocción no se salga el relleno.
Encendemos el horno a 190º, que se vaya calentando.
Pincelamos con huevo la empanada y espolvoreamos con el azúcar.
Introducimos en el horno (posición media) calor arriba y abajo y aire, bajamos la temperatura a 175º y cocemos durante 30 minutos aproximadamente, o hasta que adquiera un color dorado.

Mermelada de tomate con lavanda:


1 kg de tomates.
250gr azúcar de caña.
150 gr azúcar blanca.
1 limón (el zumo).
1 clavo de olor.
1 c.s de flores secas comestibles de lavanda.

Elaboración:


Escaldar los tomates, pelarlos, trocearlos y retirarles las semillas (hay veces que lo hago y otras no). Colocar los tomates en un bol junto con el azúcar, y el zumo de limón. Dejamos reposar  12 horas. Pasado este tiempo añadimos el clavo de olor, pasamos todo a una cazuela  y llevamos al fuego. Cocinamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando, durante 1 hora o hasta que la mermelada adquiera la textura deseada. Cuando apagamos el fuego pero aún caliente la mermelada, retiramos el clavo e incorporamos las flores secas de lavanda. Pasamos la preparación a un tarro previamente esterilizado y guardamos en frío.


lunes, 19 de febrero de 2018

Esferas de Natillas


Aquella tarde lluviosa, mientras en la habitación de al lado su padre ensayaba con la nieta los pasos que acompañarían con precisión la Marcha Nupcial d Mendelssohn, Julieta se sintió empujada hasta el sofá con el álbum de las fotos de su ya lejana boda en las manos. Abrió el álbum y a la vez abrió los recuerdos de aquellos  días de ajetreo y preparativos. Recordaba como su padre, apuesto y señorial le había tendido la mano. Ella titubeó, se miró una última vez en el espejo y fue hacia él, cogidos del brazo dieron un paso y tropezaron. Te llevo yo. Recordó que había dicho su padre. Reanudaron la marcha, pero seguían sin acompasar el ritmo, como si su padre hubiera ensayado para este momento durante toda su vida y la vida hubiera decidido no colaborar. Una sonrisa se dibujó en su cara y la lluvia llegó hasta sus ojos en pequeñas gotas saladas. Todo aquello quedaba ya lejos y Julieta tiraba de un invisible hilo para acercarlo al presente y que formara parte de la ilusión y los quehaceres nerviosos de los preparativos de la boda de su hija.

ESFERAS  DE NATILLAS



Ingredientes:
Baño:
1 L de agua (mejor si es desmineralizada).
5 gr de alginato de sodio (Algin).
Relleno:
250 grs de natillas.
6 grs de lactato de calcio.
0,8 grs de Xantana.
Elaboración:
Empezamos preparando el baño, para ello en un bol hondo ponemos el agua y el alginato y con ayuda de la batidora de mano, mezclamos muy, muy bien.  Dejamos reposar esta mezcla en el frigo un mínimo de 2 horas (para que se vaya el aire introducido a la mezcla mientras batíamos y así no se formen burbujas en la envoltura de las natillas).
Mis Natillas
Ingredientes:
½ l de leche semidesnatada.
3 yemas.
3 c.s de azúcar.
10 grs de Maizena.
1 anís estrellado.
Piel lavada y sin la parte blanca de  ½ limón.
Elaboración:
Ponemos a calentar la leche (reservamos una poquita) con el azúcar, la piel de limón y el anís estrellado.
Batimos las yemas y le incorporamos la maicena y la leche reservada. Mezclamos todo muy bien, para que no nos quede grumo alguno, si es necesario lo colamos.
Separamos del fuego la leche caliente y le retiramos el anís estrellado y la cáscara de limón. Vertemos la mezcla de las yemas y volvemos a acercar al fuego, sin parar de remover hasta que espese.



Una vez que tenemos preparadas y frías nuestras natillas pesamos  los 250 grs y en ellos diluimos el lactato de calcio y mezclamos con la xantana  con ayuda de la batidora de mano.
Dejamos reposar la mezcla de natillas un par de horas.
Sacamos el bol con el baño de algín de la nevera y al lado ponemos otro recipiente con agua fría limpia (mejor si es mineral).



Con una cuchara semiesférica vamos vertiendo cuidadosamente en el baño de algín, procurando que las esferas queden cubiertas totalmente por el baño.  Dejamos en el baño unos 2 minutos y con ayuda de una cuchara perforada vamos pasando las esferas al agua mineral, lavamos suavemente y con otra cuchara perforada sacamos escurriendo bien y pasamos al recipiente donde las vayamos a presentar.
Es importante utilizar dos cucharas diferentes para no pasar los líquidos de un recipiente a otro.
Se pueden guardar en agua (o almíbar) en un recipiente cerrado en la nevera.


Para la presentación he puesto encima de las esferas un poquito de azúcar de caña (se disuelve rápido al tener una textura húmeda las esferas) y en otras polvo de galleta maría.



Para hacer estas esferas he contado con la inestimable ayuda de mi sobrina de 10 años, nos hemos divertido y disfrutado  muchísimo haciendo nuestras  dulces esferas.

domingo, 21 de enero de 2018

Carrot Cake con Pistachos

Encendió el cigarrillo despacio, atento al diminuto incendio que devoraba el papel y las hebras de tabaco. Aspiró voluptuosamente, sin dejar de mirar la brasa que poco a poco empezaba a crecer, a atizarse con cada chupada. Sara estaba sentada frente a él, silenciosa, con los ojos atentos al pausado deleite con que el cigarrillo subía una y otra vez hasta los labios de Ricardo. Sobre la mesa quedaban las tazas vacías, el azucarero abierto, unas servilletas. Deja el cigarrillo y con extrema cautela le pasa la mano por su negro cabello y luego la besa suavemente en el cuello. Sara le mira y le sonríe cerrando los ojos que vuelve a abrir cuando su boca comienza a decir: Vamos, tonto, que se nos hace tarde para coger el bus. Ricardo vuelve a buscar el cigarrillo que abandonó en el cenicero, pero tiene que encenderlo otra vez, le sabe amargo y luego de darle dos caladas lo apaga nuevamente. Cuando salen de la casa, en el pasillo juegan unos niños y como todas las tardes, encuentran sentado junto a la puerta al viejito de pelo blanco y barba cana que parece una momia. Tiene los ojos celestes y aguados y las manos blanquísimas, que apoya permanentemente sobre la manta que cubre sus piernas, están surcadas de venitas azules. Ya en la calle Ricardo piensa que desde que llegó a aquel viejo edificio del centro, nunca lo ha oído hablar o responder a sus saludos. Vive en otro mundo el viejo, se dice mentalmente Ricardo sintiendo una extraña envidia, unas ganas de envejecer igual, sin prisas ni aspavientos.
CARROT CAKE


Ingredientes:
3 huevos.
140 grs de aceite de girasol.
210 grs de azúcar (mejor si es integral)
½ vaina de vainilla abierta y rallado el interior.
2 c.c de canela molida.
¼ c.c de sal
240 grs de harina.
2 c.c de bicarbonato.
½ sobre de levadura royal.
75 grs de nueces picadas.
45 grs de avellanas picadas.
150 grs de zanahorias ralladas.
1 yogur de piña.
Nuez moscada rallada (una pizca)
Jengibre en polvo (una pizca) opcional

2 clavos de olor machacaditos.
1 tarrina de queso crema.
3 c.s de azúcar glas.
Pistachos pelados y picados.
Frambuesas y hojas de menta para decorar (opcional)

Elaboración:
Mezclamos los ingredientes secos (harina, azúcar, canela, sal, bicarbonato, jengibre, nuez moscada, levadura, clavos molidos).

Batimos los huevos con el yogurt, le añadimos el aceite y mezclamos bien. A esto le incorporamos la zanahoria rallada,
las nueces y avellanas molidas
y la mezcla de los ingredientes secos tamizada. Removemos para que queden todos los componentes bien integrados.

Precalentamos el horno a 180º. Untamos un molde con mantequilla (o aceite) espolvoreamos con harina y vertemos el preparado del pastel. Cocemos durante 30-35 minutos.



Dejamos enfriar, untamos la superficie con la mezcla de queso y azúcar y por encima le ponemos los pistachos pelados y picados.