A mediados de los ochenta, una
tarde de verano, lo que llamó la atención de Julián hacia Virginia fue la
minifalda vaquera que llevaba, la forma en que mostraba sus piernas y muslos
dorados y bien torneados. Virginia tenía una risa sonora y le gustaba hacer
comentarios atrevidos y cortantes; el delineador negro, con el que había dibujado
una raya gruesa, como si se la hubiera hecho con un rotulador, intensificaba el
turbulento drama de su mirada. Intimidaba a los chicos de su misma edad, pero
Julián era diez años mayor que ella. Esa tarde, Julián iba vestido de arriba a
abajo de marrón y llevaba una guitarra marrón. No era precisamente guapo, dice
siempre Virginia, pero su rostro tenía mucha personalidad. Hablaba tranquilo,
era gracioso y tenía una sonrisa triste y dulce. Julián podía interpretar
cualquier canción de Dylan con su guitarra, y cuando cantaba Mr. Tambourine Man, en inglés, sonaba
exactamente como tenía que sonar. Virginia y Julián se casaron dos años después
de aquella tarde. Un año más tarde nació su hijo. Julián empezó a dudar en todo
momento de las cosas buenas que la vida le había dado y Virginia tenía la sensación
de vivir una vida que le parecía ajena y que pensaba abandonar entre el segundo
plato y el postre. A veces, hasta los adultos que han criado al hijo más
maravilloso pueden dejar de amarse.
LULO Y FRAMBUESAS (semifrío)
Ingredientes (4 porciones):
200 ml de jugo de lulo (unas 6 piezas).
220 ml de nata sin
montar (35% M.G.)
5 hojas de gelatina (unos
10 gr).
20 gr de azúcar.
Salsa de frambuesas:
350 gr de frambuesas (frescas o congeladas).
150 ml de vino blanco.
1rama de canela.
2 c.s de azúcar.
Para decorar: hojas frescas de menta, ralladura de lima.
Elaboración:
Ponemos a rehidratar en agua fría las hojas de gelatina (por
un mínimo de 5 minutos).
Sacamos la pulpa de los lulos (o naranjillas) y la
trituramos con ayuda de la batidora, para que no nos queden semillas pasamos la
pulpa por un colador de malla fina.
Calentamos el jugo de lulo reservado unos segundos en el
microondas y en el disolvemos la gelatina. Añadimos esto a la mezcla de lulo,
nata y azúcar mezclando muy bien. Vertemos en los moldes y dejamos enfriar un
mínimo de dos horas para que cuaje la mezcla.
Salsa de Frambuesas:
En un cazo ponemos las frambuesas, el vino blanco, el palo
de canela y el azúcar y dejamos que se cocinen a fuego medio-bajo unos 15
minutos.
Sobre el fondo del plato ponemos dos o tres cucharadas de la
salsa de frambuesas y encima colocamos nuestro semifrío de lulo, decoramos
rallando un poquito de lima o limón por encima y colocando unas hojitas de
menta fresca.
Nota: Con un
sabor ligeramente acidulado el lulo o naranjilla lo podemos encontrar congelado
en tiendas de productos sudamericanos, no es lo mismo que fresco pero está
igualmente delicioso.



