Uno de los libros que más me gustó de niña fue el de Las mil
y una noches con los viajes de Simbad el Marino, las aventuras de Aladín , o
las travesuras de Ali Babá y los 40 ladrones..., me fascinaba la capacidad que
tenía Sherezade de ir encadenando unas narraciones con otras y cómo despertaba el
deseo de seguir para saber cómo continuaba. La historia era más o menos así: El príncipe Shariar
dolido por la infidelidas de su esposa, decide desposar cada noche a una
doncella diferente, a la que manda decapitar por la mañana. Sherezade idea un plan para
acabar con esta pesadilla: Se ofrece al sultán y le pide a su hermana menor que
la acompañe y cuando llega la noche le suplica al príncipe que la deje
despedirse de su hermana contándole una historia, que pronto “engancha” al
príncipe, pero la interrumpe en el momento más interesante, justo al llegar la
mañana; el príncipe le pide que se la siga contando en la siguiente noche. El
sultán permanece entretenido e intrigado
con los relatos de Sherezade, donde hay palacios que vuelan, descomunales
genios escondidos en diminutas botellas…, y tras mil y una noches decide
perdonar a Sherezade y hacerla su reina. Me he inspirado en esta heroína de mi infancia para preparar:
GALLETAS DE PISTACHOS Y AGUA DE AZAHAR
( las galletas de Sherezade)
Ingredientes:
60 grs de azúcar.
35 grs de pistachos molidos.
87 grs de mantequilla (a temperatura ambiente)
1 yema.
1 c.s de agua de azahar.
Elaboración:
Lo primero es quitar la piel a los pistachos
¿cómo? Pues así: quitamos la cáscara a los pistachos y los pesamos cuando
tengamos la cantidad que necesitamos, paramos. Ponemos un cazo con agua al
fuego y cuando rompe a hervir echamos los pistachos, los dejamos ½ minuto y los
sacamos, los secamos bien y frotándolos unos con otros se desprenderá parte de
sus pieles, el resto…a mano.
Molemos los pistachos (que queden en polvo) y
los mezclamos con la harina, tamizamos esto en un bol, le añadimos el azúcar y
mezclamos con la mantequilla, cuando está todo bien integrado le añadimos la yema
y el agua de azahar, amasamos un poco (tampoco nos pasamos), envolvemos en film
y al frigorífico durante 30 minutos.
Estiramos la masa (lo ideal es que quede de ½ cm
de grosor) y cortamos con un cortapastas.
Precalentamos el horno a 170º. En unos 10- 12
minutos estarán. Dejamos enfriar en la bandeja, fuera del horno. Hasta que no
estén bien frías no conviene tocarlas, para que no se rompan.
El sabor es intenso, muy agradable y el aroma
frutal del azahar aporta la nota árabe.
| homenaje a la música. |
Deiciosasssssss!!!!.... muchas gracias... si necesitas una "provadora"... no busques más!!
ResponderEliminarLo tendré en cuenta, y en futuras ocasionas contaré contigo
ResponderEliminar