La primera vez que entré en un
Rodicio, hace unos quince o más de años, me
impresionó cómo nos servían no sé cuantas clases (más que clases eran distintos cortes) de carne
ensartadas en unas espadas que ¡ríete tu de la Excalibur! y la precisión y
agilidad con la que el camarero las cortaba con otra de dimensiones y filo tal
que la de Kill byll segunda parte. Era una extraña mezcla de fascinación y
miedo, pues temía que un mal paso pudiera
acabar cortándome el pelo ¡como poco!, la respiración ya me la había cortado a
la entrada. No estaba yo acostumbrada a ver semejantes samuráis como mozos de
comedor, y digo lo de samuráis porque los camareros en cuestión lucían una
vestimenta más acorde con una postal a lo:
yo estuve aquí que con el servicio que realizaban. Estaba sentada de
espaldas a la zona por donde venían a servirnos, he de decir que la comida
estuvo muy bien y, entre susto y susto cada vez que aparecía el camarero con
semejantes armas a ofrecer más comida, probé cosas riquísimas, entre otras una
que de vez en cuando preparo como aperitivo o entrante y he decido contarte cómo, para que
te animes a hacerla, pues sus
ingredientes son sencillos y es fácil de preparar, de las que son 100% de salir bien:
PAN DE QUESO BRASILEIRO O BOLINHOS DE QUEIJO
Esta receta es típica del Estado
de Minas Gerais (sureste de Brasil) aunque ahora es popular en todo el país y
conocida en el mundo entero.
Ingrediente(para
unos 15 bolinhos):
100ml de leche entera.
25 ml de aceite de girasol.
1 huevo mediano.
50 grs de queso rallado parmesano
(o manchego).
Sal
Elaboración:
La preparación es la misma que
cuando hacemos masa choux y el resultado final similar a unos buñuelos suaves.
Ponemos a hervir la leche, el aceite y la sal.
Cuando hierve le añadimos de golpe el polvilho y removemos, que se mezcle bien.
Separamos del fuego, seguimos removiendo y cuando está un poco frío le añadimos
el huevo mezclando hasta que se integre totalmente y ahora le añadimos el queso
rallado y lo removemos bien, bien.
Encendemos el horno a 180º y
mientras se va calentando vamos formando bolas como del tamaño de una albóndiga
(las puedes hacer más grandes, como tu lo veas) a las que le damos forma con
las manos.
Metemos al horno y en unos 12
minutos estarán nuestros bolinhos listos. Ya sabes, a mayor tamaño más tiempo
de horno. Cuida que estén doraditos y no quemaditos.
Nota: La próxima
vez le voy a poner un poquito de oregano y bacon (o jamón de yon), pero sólo un poquito, creo que le puede ir
bien.
Re- nota: El polvilho
es almidón de mandioca, lo hay doce y azedo. Aquí se usa el doce. Es muy barato
y lo podemos encontrar en tiendas de productos sudamericanos. Recientemente he
visto en el Corte Inglés(al menos en el de Coruña) que tienen unas cajitas con
la preparación ya hecha.
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