Esto no sólo pasa en mi casa, me
apostaría una cuchara de madera sin riesgo a perderla a que en tu casa ocurre lo
mismo, acaban las fiestas de Navidad, pasa el mes de enero y a mediados de
febrero vas y te das cuenta que hay o bien una barra de turrón o sólo un trozo
envuelto en papel, para que no “pringue” más de lo debido dando vueltas de platito
en platito desde hace un mes a lo poco y, surge la gran duda, lo miras, lo remiras y te preguntas ¿Qué hago
con esto? ¿Lo tiro?, ¡qué pena, porque este, encima, es del blando y del caro! El trocito que había en mi
platillo, no era muy grande, pero tampoco excesivamente pequeño, tanto que
pudiera tirar sin remordimientos así que
sin esperar a mediados de febrero y que lo que ahora es un trozo
perfectamente definido pase a convertirse en una masa informe y aceitosa, esto
es lo que he hecho:
Crema de Turrón (del
blando) con espuma de Chirimoya.
Para esta preparación necesitamos
el sifón, pero si no tienes puedes ponerle una nube de nata montada con un
poquito de canela molida y… no es lo mismo, pero se le parece muchísimo. Otra
opción es que montes la nata con azúcar y café en polvo (el de sobre, es que no
quiero decir Nescafé…) que el café y la almendra “se quieren” y van muy bien
juntos.
Ingredientes:
Crema de turrón:
250 ml de leche entera.
40 grs de azúcar.
2 yemas.
2 c.s ( 20 grs) de maicena.
85 grs de turrón de Jijona (el
blando de toda la vida)
1 c.c de mantequilla.
Espuma de Chirimoya:
1 chirimoya hermosa (o dos no tan
hermosas) y muy madura.
3 ó 4 gotas de zumo de limón.
1 c.s de azúcar.
250 ml de nata (35% m.g)
1 carga de sifón.
Elaboración:
Crema de turrón:
Con ayuda de un tenedor desmenuzamos el turrón
muy bien (quedarán trocitos de almendra, a mí me gusta que se noten, que no sea
una crema completamente lisa) y
reservamos. En un cazo ponemos a
calentar la leche (menos una poquita) con parte del azúcar y el turrón
desmenuzado, damos vueltas para que no se pegue y se mezclen bien. Mientras, en
otro bol mezclamos las yemas con la maicena y el resto de azúcar, le añadimos la leche reservada y mezclamos muy bien para
que no queden grumos. Esta mezcla se
incorpora a la del cazo y removemos hasta que espese (textura natilla ligera,
al enfriar espesa un pelín más), sacamos del fuego y le incorporamos la
mantequilla, mezclándola bien, para que
al enfriar no se endurezca la capa exterior.
Versión super rápida:
Poner todos los ingredientes
menos la mantequilla en el vaso de la batidora y batir hasta que todos estén
ligados, poner a fuego medio, sin dejar de remover hasta que espese. Al sacar del fuego añadir la mantequilla y
remover bien, para evitar que se seque. Aquí no se notarán los trocitos de
almendra.
Espuma de Chirimoya:
Quitamos todas las
semillas de la Chirimoya y a la pulpa, para que no se oscurezca le ponemos unas
gotas de zumo de limón, y una cuchadada de azúcar. Con esto hacemos un puré muy, muy fino (con la
batidora) que pasamos por un colador (si nos queda algún grumito se tapona el
sifón). Ponemos la chirimoya y la nata dentro del sifón, cerramos le colocamos
la carga y lo guardamos en el frigorífico en posición horizontal (esto es very
important) hasta su uso.
Presentación:
En unos vasitos de yogur ponemos la crema y coronamos con la
espuma.
Nota: Puedes
probar con otras espumas, las que tu prefieras, pero elige sabores a lo
amor, “que se quieran” aunque a veces sean opuestos.
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