Encendió un cigarro y se inclinó
sobre la baranda del balcón para mirar hacia el domingo. Las calles sueñan con pies que se acercan y nunca las pisan,
pensó. Pasó un coche gris con la desganada parsimonia de la vejez y el domingo.
Un niño caminaba con un cucurucho de churros en una mano, daba pequeños
saltitos intentando no pisar las juntas de la acera; detrás de él una familia
recién bañada y repeinada avanzaba rápido, tirada por un invisible hilo que
alguien debía estar agarrando desde alguna iglesia cercana; una parejita de
ciclistas con las mejillas enrojecidas cruza culebreando, absortos el uno en el
otro, a punto de caer de amor. Después no apareció nadie más y algo vibró en el
aire como un suspiro de la mañana, contenta de que alguien la dejara tranquila.
Miró hacia arriba, sobre la lisura de un cielo azul del todo habían arrojado un
sol como la semilla de un mango maduro. Se quedó mirando y tuvo que espantar a
las palabras que se querían meter en el paisaje así como la gente empezaba a
meterse en la mañana. Por eso le gustaba quedarse en la ciudad esas mañanas,
para olvidar que vivía en la ciudad, por eso salía al balcón a fumar su único
cigarrillo del día, por eso miraba hacia el cielo, porque era domingo. Por eso
iba a llenar su casa de música, porque una vez más era domingo. Por eso yo traigo nuestra receta, porque hoy también es domingo.
Ingredientes:
1 lubina de unos 600 grs.
2c.s de sal gorda.
2 ½ c.s de azúcar.
Eneldo fresco (o seco).
Pimienta en grano (opcional).
Elaboración:
*Este plato hay que
prepararlo con 24 horas de antelación.
Pedimos al pescadero que nos separe la lubina en dos filetes
y le retiramos todas las espinas posibles con unas pinzas.
En un bol mezclamos la sal y el azúcar. Esta mezcla debemos
emplearla en 4 ocasiones así que, atentos con su uso.
Extendemos una capa amplia y doble de film transparente y
sobre el ponemos un poco de la mezcla de azúcar y sal (1ª ocasión), colocamos
encima uno de los filetes de lubina, con la piel tocando la sal y el azúcar.
Sobre la parte carnosa de la lubina extendemos un poquito más de la mezcla de sal y azúcar (2ª ocasión). Ahora cubrimos este filete con eneldo fresco
picado (o lo espolvoreamos de eneldo seco, tanto da). Podemos ponerle unas
bolitas de pimienta, yo no le puse (se me olvidaron)
Sobre la tabla de
cocina colocamos el otro filete y por la parte carnosa lo espolvoreamos con la
mezcla (vamos con la 3ª) de azúcar y sal y otro poquito de eneldo picado.
Cogemos este filete y lo colocamos sobre el que tenemos en
el papel film (las partes carnosas deben quedar juntas y las pieles hacia el
exterior) si nos ha sobrado mezcla de sal y azúcar la extendemos sobre la piel
de la lubina (esta era la 4ª).
Envolvemos muy bien nuestra lubina y la colocamos en un
recipiente con peso encima, lo dejamos en el frigorífico durante 24 horas.
Sacamos del frigorífico desenvolvemos, cortamos en filetes
muy finos, espolvoreamos de eneldo fresco y pimienta negra recién molida,
regamos con un chorrito de aove y…A Disfrutar!!
Hoy llego un poco tarde por que anoche volví tarde a casa, y me he levantado justo a la hora de comer ésta deliciosa Lubina Marinada, con la que pienso disfrutar en cada bocado, de cada línea de tu precioso relato.
ResponderEliminar¡Pero que feliz me haces la mañana de los domingos!
Un domingo sin ti, ya no sería lo mismo para mí.
¡¡¡Mil besos!!!
Pues yo también he tenido el domingo algo "descolocado" muchos kilómetros por medio me separan de esta respuesta a tu exquisito comentario, que sólo por lo que me dices...me anima a preparar otro para el próximo domingo. Al final..tu serás mi motor. Un abrazo...de los de caerse ´patrás.
EliminarJa, ja, ja...pero que bonito!!!, ...recibido el abrazo y devuelto con achuchón.
Eliminarque delicia y con ese acompañamiento, espectacular!! besitos y feliz domingo!
ResponderEliminarElena, es un bocado tremendamente sutil, inspirado en la cocina peruana, concretamente en los tiraditos y recomendable para esta época estival o para una cena algo diferente...te gustará!! Un abrazo, muy fuerte.
EliminarY porque es domingo me gusta leerte aunque no siempre pueda venir a decírtelo.
ResponderEliminarReceta limpia, sana, delicada...como tú.
Un beso y feliz domingo.
No sé qué responderte Ángeles...sólo agradecimiento, mucho agradecimiento y el mismo cariño.
EliminarY, como es domingo, tengo que decirte que me encanta tu relato y también esta lubina que debe saber a gloria.
ResponderEliminarBesos y que tengas buena semana
El sabor que le aporta el marinado a la lubina es muy delicado y a la vez fresco, gracias al eneldo que como leí una vez en la boca resulta frío "como un asesino a sueldo". Si te animas...acabarás repitiendo. Besos e igualmente te deseo una feliz semana.
EliminarSuelo marinar el salmón, pero nunca he hecho la lubina...y debe ser una delicia degustarla de esta manera. Tomo nota. me ha encantado la receta. Bs.
ResponderEliminarPor ahí (por lo del salmón marinado) y por mi amor por la cocina peruana (los tiraditos) me llegó la idea de preparar la lubina marinada. Y como bien dices...es una verdadera delicia para el paladar, un bocado delicado, suave y si el aceite es "un poco" especial...una verdadera joya para el paladar. Un abrazo.
Eliminar"A punto de caer de amor" que gran frase.
ResponderEliminarLa lubina... pues mira que marino yo cosas por la vida, y hago ceviches, pero nunca he marinado una lubina. Creo que ya le va tocando.
Así fue como me sentí yo cuando probé el primer bocado...jajjaj. Pues si haces ceviches Ana, lo siguiente son los tiraditos, busca una lubina hermosa (mejor si es salvaje) y...disfruta, disfruta hasta caer de placer!!! Un abrazo para poder recogerte. Bss
EliminarPues esto es nuevo para mi pero tiene una pinta que cada bocado tiene que ser una explosión de sabor.
ResponderEliminarbesazos
El toque de la naranja, si me lo permites...hasta mejora el delicado sabor de la lubina marinada, te doy la razón, o al menos a mí me lo parece, pero es que adoro los cítricos. Un beso grande, grande.
EliminarAyyyy, madreeee, qué bien se queda el cuerpo siempre después de leer una entrada de las tuyas :)
ResponderEliminarTe voy a decir una cosa, si por mí fuese te daría el premio a la Mejor Cuenta Relatos de los blogs culinarios. Si es que me abres hasta las ganas de comer, leñe !!! jajaja.
Que sepas que día si y día no, tengo un trocito de tí en mi cocina....las tortillas de harina siguen presentes y a mano. Tengo ya un vicio, que ni la mejor mexicana oiga ;)
Tu lubina, me la comía yo hasta con espinas, si es que tiene que estar de miedo.
Besotes gordos mi niña, feliz día.
Pues espera a que te de un masaje...verás lo que es bueno!!! Cuando cambies las tortillas por otro producto...tu avisa, no más, que en el taller de costuritas estarán encantadas de dar ideas. Como ves, otra receta marinera...es que no hago otra cosa que echar las redes jajaj. Un beso preciosa y feliz semana.
EliminarPera que recupere el aliento que más dejao cao..que historia más bonita , pero tienes la misma habilidad para ponerte seria que cachonda , que jartera de jereirme ..joia..jaja no puedo contigo !! como dicen en mi pueblo:
ResponderEliminarsi no fora per estos rates..i la fam que pasem..
pero bueno , yo esta lubina la veo...pero en mi casa, lo único que a mi me da yuyu comermelo sin congelarlo , pero de verdad que me ha encantao las fotos se ven de lujo ..
un besazo artistaza..gracias por hacernos pasar estos ratitos tan buenos...
otro besito
Macu esta receta esta en tu linea de cuidar de la salud y dieta del mundo mundial...es de la de "fajasfuera" 0%. Te voy a despejar el yuyu: si la lubina es de acuicultura no problem con el bicho, a estas es imposible que las ataque y a las salvajes según algunos no es un pescado al que les llegue el anisakis, pero en caso de duda: congeleision y punto peloto...descongeleision y marineision!!! Besos jordos, jordos.
EliminarYo llego comenzando ya el lunes pero me has hecho igual de feliz!! una receta de lujo para empezar una semana con alegría y buen sabor!! Un beso preciosa!!
ResponderEliminarEy Elisa, en lunes te contesto, que ayer salió el post pero yo anduve todo el día de viaje, o sea, ausente, cansada y jarta de carretera...me alegra que el lunes haya sido para ti un poco domingo. Gracias por venir a verme y lo mejor de la semana para ti. Bss
Eliminar¡¡Hola Sonsoles!! ¡¡Me cachis, hoy no he podido llegar en domingo!! Esta vez que tu relato nos inspiraba a todos esos domingueros que te visitamos, me he perdido su esencia y hoy llevo el estrés de los lunes, y como que ya no es lo mismo. Menos mal que esta lubina es apta para los domingos, lunes o el día que a uno le apetezca, y estoy segura que al pegar el primer bocado, nos sentiremos como si fuera domingo, y que el tiempo se ha parado por un momento mientras disfrutamos este exquisito bocado. Besitos.
ResponderEliminarBueno Isabel, pues habrá que escribir otro relato dominguero, o dos o quien sabe si tres...jajaj. La lubina, seguro que la preparé un jueves, pues suelo comprar el pescado fresquito los martes, miércoles y viernes ,que soy de días fijos para mi Marc (el pescadero) que tiene un barco pequeño y además hace buceo y todito lo que vende en su pescadería es producto gallego (mucho, cogido por él) menos el salmón que es noruego. Cómo me he enrrollado no? Un abrazo y feliz semana, preciosa.
EliminarLos domingos deprimen a mucha gente porque marcan el fin de semana, pero si uno se lo propone ¡da para hacer muchas cosas! Yo estoy entre dos aguas porque hay veces que me deprimen y en otras ocasiones los aprovecho muchísimo.
ResponderEliminarMe encanta la receta que nos traes, esta lubina marinada tiene que estar de vicio
¡Besos mil!
Tienes razón Cuca, los domingos también tienen su propia "personalidad" y los hay aburridos hasta la saciedad, apáticos hasta decir basta, holgazanes hasta decir basta o hiperactivos hasta el agotamiento...todo depende, de la música de fondo. Un abrazo acompañado de una tapita marinera...Bss
EliminarQue rica tiene que estar!!
ResponderEliminarUn beso
Fácil y deliciosa Raquel, sólo hay que tener un poquito de "tiento" a la hora de cortarla finita, finita. Un abrazo.
EliminarDeliciosa receta, tiene una pinta deliciosa. un beso
ResponderEliminarAdemás, Julia, puedes dejarla congelada una temporadita y sacarla el día que la necesites... es un plato de fondo de congelador!!! Un abrazo.
EliminarA esta lubina no creo que le importe si es domingo, lunes o jueves, no tiene desperdicio! Madre mía, qué manitas tienes, guapa, a ti no hay nada que se te resista, en serio. Creo que tiene que estar de vicio, un bocado delicioso de verdad.
ResponderEliminarUn beso preciosa, que tengas una semana estupendísima
Esta lubina no entiende de días, está buena cualquiera de ellos y además es de lo más light, muy acorde para mantener el cuerpo a raya o a línea...como quieras!!! y con una ensaladita...de lo más para esta época de calores que se nos viene encima sin casi darnos cuenta. Besos a montones!!!
EliminarAquí como el domingo es día laboral no da ni para relato, pero si diera me quedaría con el tuyo
ResponderEliminarQue te digo que andamos las dos con los mismos antojos pq tengo una dorada en el congelador...ya sabes , yo no me fío y prefiero asegurarme...con la intención también de hacerla marinada pero con lima y cilantro... y ahora veo esa ensalada de garbanzos y naranja y jooooool te mangaba las fotos y me hacía un bocata con ellas...
Deliciosa la receta y espectacular la presentación y el relato...te has planteado escribir un libro de relatos cortos?
Un besazo y no viajes tanto...o sí si lo disfrutas ;)
Me tocas dos cosas que me vuelven del revés la lima y el cilantro...uauuu!!!! es lo más, creo que tenían que ir juntos a todas las partes y sie es con el pescado ni te cuento, porque el eneldo le va, pero el cilantro le va y le va mucho más (para mi humilde paladar) Un beso enooorme y ya sabes...España te espera!!!
EliminarNunca he probado a marinar el pescado, siempre que lo he comido lo he comprado, pero viendo tu receta me voy a animar y probaré a hacerlo yo, desde luego te ha quedado con una pinta estupenda, tiene que estar muy rico.
ResponderEliminarUn besazo.
¡Vaya manjar!
ResponderEliminar