El destino volvió a ser
caprichoso de nuevo y lo hizo en dos partes, se tomó su tiempo, como si hurgar
en el alma y en los recuerdo fuera algo que mereciese calma y sosiego, como si
el dolor que esto provocaba fuera el efecto lento, excesivamente lento de un
amargo veneno. Después de quince años sin saber nada de ella, sin una llamada
por navidad, sin un maldito cumpleaños felicitado, aparecía ahora. Primero fue
en una conversación con un compañero, oír su nombre supuso un agudo pinchazo en
el corazón y una inevitable mueca delatora de un pasado en común. Ah, pero os conocéis? Si, estudiamos juntas y salíamos en el mismo
grupo durante varios años, luego cada uno se hizo su hueco y ella se fue al
extranjero. Ya le paso tu teléfono,
seguro que se alegrará de volver a verte…es una mujer encantadora! Está
bien, dijo mientras pensaba que ella nunca la llamaría, después de quince
años…cómo la iba a llamar ahora si antes no lo había intentado? Después... la
llamada y quedar para tomar una cerveza de media tarde en el Bohemia ese mismo
sábado. La vio aparecer y deseó irse, temía no estar a la altura del encuentro.
Cuando se quitó las gafas puedo ver que sus ojos seguían siendo dos almendras
pulidas, clásicas, un poco humedecidas. Justo lo necesario para sugerir que en
verdad eran dos ojos y hasta podían llorar. Al levantarse para ir al aseo
observó que llevaba un vestido amplio y suave, de un amarillo ardiente, y
comprobó que no le pasaba nada: incluso envuelta en aquel color agresivo y
para algunos, compañero de la mala suerte, era la mujer más hermosa que había
conocido y ahora... ya no siente deseos de irse, si no de estirar el brazo cuando
ella se pone de pie. Cuando regresa del
aseo, ella sonríe, no puede evitarlo. El flujo de recuerdos que corre entre las
dos salta sobre los malos momentos, limados por el tiempo, y en la conversación
que mantienen sólo tocan días agradables, sucesos memorables o acontecimientos
que han sido mejorados por la lejanía. Ella, incluso, es más hermosa, parece mentira.
SOPA FRÍA DE PEPINO CON ANCHOAS
Ingredientes (4 personas):
3 tallos de apio.
½ l. de caldo de verduras desgrasado.
1 lata de anchoas en aceite de oliva (de Santoña, a poder
ser).
1 c.c de pimentón dulce de La Vera.
Pimienta y sal (al gusto)
Elaboración:
Lavamos los pepinos, los secamos y sin pelar los partimos a
lo largo. Eliminamos las semillas y los troceamos. Retiramos las hebras de los
tallos de apio, los lavamos bien con
agua fría, los secamos y los troceamos.
Ponemos en el vaso de la batidora (thermomix o vaso
americano) los pepinos junto con el apio y el caldo de verduras. Todo esto lo
trituramos hasta lograr una sopa muy ligerita. (Puedes colarla).
Sazonamos con sal y pimienta. Mezclamos bien y metemos a
enfriar un buen rato (al menos 3 horas). Escurrimos las anchoas del aceite de
conserva y las cortamos en tiras.
Servimos la crema espolvoreada con el pimentón, con unas
rodajitas de pepinos mini, una ramita de apio y unas anchoas escurridas…rica,
rica!!
Y aprovechando que llega San Juan y seguro que alguna sardina te sobra, te propongo una sencilla y sabrosa manera para que la aproveches y disfrutes:
PATÉ
DE SARDINAS DE SAN JUAN
Para aprovechar las sardinas
asadas que nos sobren de una barbacoa.
Ingredientes:
4 c.s de tomate frito.
1 c.s de mostaza.
1 c.c de vinagre de vino blanco.
Limpiamos bien las sardinas de
piel, espinas y vísceras y ponemos junto
con el resto de los ingredientes en el vaso de la batidora. Trituramos bien
y listo para untar!!!
Nota: Nos vemos mañana, que tenemos reto de Color y Sabor de temporada y te he preparado algo muy especial.
Hola Sonsoles este pate me viene estupendamente por que siempre suele sobrar algunas sardina me lo apunto gracias por comentar en mi blog besos
ResponderEliminarHola¡¡¡ Hacía tiempo que no te visitaba pero en cuanto he abierto me ha salido este platazo que me ha apetecido al instante. Me ha gustado muchísimo la receta por su sencillez, rapidez y ligereza. Seguro que la hago. Me la apunto. Un besazo guapa y muchísima suerte con el reto.
ResponderEliminarMe encanta tu receta, sencilla y sabrosa con las anchoas, las sardinas me encantan y ese paté seguro que lo hago, que estoy de vacaciones con mis "niñas" y no tengo tiempo casi que solo para ellas, que son tan pocos días al año..
ResponderEliminarUn beso muy fuerte Sonsoles!
Qué hermoso texto Sónsoles!!!! En cada palabra era yo la que sentada esperaba a esa amiga que está lejos, miraba sus ojos y recibía su mirada.... y volviamos a compartir esos recuerdos y viviencias comunes.... lastima que no haya sido así.....
ResponderEliminarLa receta no defrauda a la altura este este hermoso relato, una preciosa elaboración que nos muestras en estas geniales fotos...
Qué artistaza estás hecha, voy volando para allá con mi brioche bajo el brazo;)
Un abrazo enoooorme!!!! Disfruta de ese maravilloso mar y de cada bonito momento que te brinde el día:)
¡¡Hola Sonsoles!! A mi me ha pasado varias veces lo de tu relato, volver a ver gente que hacía muchos años que no veía. Pero muchas veces me he encontrado con la situación de que ya no sabes qué contar y que ya no tienes esa afinidad que antes se tenía. Otras veces, el tiempo ha pasado tan cruel por ell@s que casi me ha parecido estar hablando con una persona distinta (claro, eso mismo habrán pensado ell@s mismos de mi, ja, ja). Y muy pocas veces, he tenido la sensación de que el tiempo no ha pasado y hemos continuado donde lo dejamos, como si hubiera sido ayer. Pero siempre ha sido bonita esa sensación.
ResponderEliminarHoy ya nos traes un dos por uno, ¡¡eso está muy bien!! Una sopa fresquita de pepino especial para este calor y un paté que a mi me encanta, ideal para el aperitivo de un domingo como el de hoy, que nos marca la entrada del verano. Besitos. Mañana te veo.
Bueno Sonsoles, que decir, si me dejas sin palabras.
ResponderEliminarUn relato exquisito, he cerrado los ojos, y me he visto a mi misma, en situación similar.
¿Quién no ha vivido alguna vez un reencuentro, y se ha dado cuenta, que ya no existe ese vinculo de unión, ni nada en común que haga de nexo de enlace de una amistad, que no dábamos por perdida, y sin embargo nos damos cuenta que con el paso de los años, está acabada?
La receta perfecta, que con este calor solo me apetece comer cositas ligeras pero muy sabrosas, cuando he visto anchoas, me he puesto a dar vueltitas como mi Chato, esperando que le den un premio, ja, ja, ja...que ricas!!!. La sopa también, ja, ja, ja...
Besos guapetona, y nos vemos mañana sin falta, que yo también tengo algo que celebrar.
Hola preciosa por fin llego y es que el tiempo no me da para más, asumimos tantas cosas que ojala el día tuviera 48 horas y aún así sería corto. Me ha encantado leer tu relato, sobre todo porque en más de una ocasión me ha pasado a mi, coincidir con gente que conocía a otra que eramos compañeras y amigas del colegio y después de muchos años nos hemos vuelto a juntar y a disfrutar y recordar los momentos vividos, en cuanto a esa receta fantástica, me la tengo que copiar que mi marido es un forofo del pepino, vamos a ver si le gusta así, por cierto me has recordado lo del reto y ya tengo una receta en mente, a ver si estiro el tiempo, besos preciosa
ResponderEliminarSofía
Pena me daría destrozar ese plato tan precioso de sopa Sonsoles, qué bonito.
ResponderEliminarTe ha quedado una delicia de plato, me encanta, besos
ResponderEliminarSonsoles ese plato de sopa de pepino es precioso, supongo que también delicioso, lo probare.
ResponderEliminarEl paté de sardinas también me encanta, me llevo los dos platos jejje
Besinos
El Toque de Belén
La verdad que te ha quedado una obra de arte ehh, da pena meterle mano!
ResponderEliminarbesos
Hola guapisima !!!
ResponderEliminarPues yo soy más drástica que tu protagonista jaja, porque cuando te has separado de alguien y por lo que intuyo con más mal sabor de boca que dulce en el paladar ¿a qué venir a recordarla y revivir momentos del pasado? que no, que no Sonsoles. Que llegadas a esta edad y con la esperiencia de la vida, mejor dejar el pasado ahí...que eso de que donde hubo fuego, siempre quedan rescoldos, será para otra ;)
Pero el relato no es que me haya gustado, me ha encantado, como siempre. Y no he venido antes porque a mí me gusta recrearme en tu blog y tomarme mi tiempo, y degustarlo todo despacito.
La sopa me tiene que gustar, y mucho. La sopa de pepino es refrescante, y la primera vez que probé una iba un poco reticente, pero fue un éxito total. Las anchoas de Santoña, de las mejores que he comido y Santoña, una preciosidad para volver.
Besotes regordos mi niña, que tengas buen día . . . voy a por tu siguiente receta jaja
Hola Sonsoles. Siempre tus relatos dejan un poso y algo de suspense por el qué pasará jj. Veo que Nuria no es de las que les guste revivir el pasado jj, siempre es bueno hacerlo aunque sea en sueños jj.
ResponderEliminarY yo con lo que sueño es con esta sopa de pepino que has preparado con un acompañamiento de lujo, esas anchoas están para quitarse el sombrero así que no me cabe la menor duda de que esta sopa tiene que ser una verdadera delicia y con este calor más aún.
Y como colofón a esta delicia de sopa nos dejas con un paté que ya tiene que ser el no va más. No hace mucho estuvimos cenando en casa de unos amigos y como aperitivo nos sacó algo muy parecido y a la vez diferente. La verdad es que me encantó. Este que has hecho, teniendo en cuenta que las sardinas asadas me encantan, iba a durar muy poco porque tiene que estar delicioso.
Un abrazo
No todos los reencuentros con amistades del pasado son agradables, pero el que afortunadamente se produce y aclara el muto malentendido causante del alejamiento, te puedo asegurar que es emocionante a la vez que triste, te alegra recuperar esa amistad, pero sientes más que nunca el tiempo perdido... La sopa "verde", hoy mismo me prepararé una y mañana seguro que hay alguna sardina que reciclar... Moitos biquiños
ResponderEliminarTotalmente identificada, quién no Sonsoles??
ResponderEliminarla receta me la llevo que tengounos kilitos de pepinos que me han regalado y me ha cautivado esta sopita fresca y deliciosa!!