Llevaban varios años de no verse.
Él se había ido hacía siete, cuando Manuela rondaba la edad media, leía libros
de poesía y era la mujer más alegre que podía existir bajo cualquier puesta de
sol. No se habían visto pero se conocían los pasos que cada uno había dado como
si fueran los propios. Cuando él llamó
aquella tarde a su puerta y ella la abrió Manuela le sonrió enseñando sus
pequeños y blancos dientes. Había pocos paisajes tan perfectos como la sonrisa
de esta mujer con el sol del atardecer y los ojos de Manuela mirando al jardín
con la puntita de ironía que no perdieron nunca .Había muchas pregunta o quizás no había tantas. Por dónde anduviste? Preguntó Manuela. “Por acá y por allá”. Se
colocó frente a ella. No pienses que vas
a volver a meterte en mi corazón de nuevo. “Cómo voy a meterme si jamás
salí de él” Y entre los dos pasó un ángel con su estela de silencio. Y todo el
que sabe adivina que tras el silencio de un ángel siempre hay una historia. O
muchas.
CANOA DE PLÁTANO MADURO
Ingredientes (2 canoas):
2 plátanos maduros (también llamados plátanos macho) amarillos por fuera.
Aceite de girasol para freír los plátanos (cantidad
suficiente)
Mi relleno:
2 c.s de soja texturizada (rehidratada).
2 c.s de guisantes de temporada.
½ diente de ajo picadito.
1 c.s de cebolla tierna troceada menuda.
2 c.s de tomate natural muy picado.
1 zanahoria tierna picada muy menuda.
1 tomate seco, en aceite de oliva, picado.
1 c.c de cilantro fresco picado.
2 c.s de aove.
4 c.s de queso rallado (mezcla de tres quesos).
1 c.c de Tajín (opcional).
Para adornar: hojas de albahaca morada, flores de albahaca
(moradas y blancas).
Elaboración:
En una sartén ponemos abundante aceite de girasol y cuando
esté caliente freímos los plátanos, a
fuego medio, procurando que nos queden bien doraditos por todos los lados.
Es que a veces el silencio dice mucho más que las palabras.
ResponderEliminarOye, que curioso me ha parecido este plátano, no se me hubiera ocurrido rellenarlo así, de forma salada y con esos ingredientes. Sin duda hay que probarlo.
Un beso.
Lola está delicioso por el contraste de sabores, sólo hay que elegir el plátano macho que esté amarillo por fuera, con alguna manchita negra, maduro pero durito al tacto. Te va a gustar.
EliminarHola guapa, seguro que después se besaron y ella le invito a cenar. Saborearon tu delicioso plátano y vivieron felices . Bueno, no sé si acaba así pero soy una romántica y este es mi final. Una receta exquisita. Besos
ResponderEliminarMj, tu final me parece el ideal para degustar este plátano maduro.
EliminarNunca lo he comido relleno , pero viendo el tuyo que me ha encantado , tengo que probarlo besitos
ResponderEliminarTe gustará y el relleno...el que tu prefieras. Bss
EliminarUna receta muy curiosa y sabrosa la que has preparado
ResponderEliminarBesitos¡¡
Victoria, es un plato muy sencillo y muy resultón amén de estar riquísimo.
EliminarQue original este plato, el plátano con este relleno es muy curioso, seguro que está bueno, todos los ingredientes que llevan están ricos.
ResponderEliminarBesoss
La receta es de la R. Dominicana, aunque yo le he adaptado el relleno a mi gusto. Si lo haces, montse, estoy segura de que te gustará. Bss
EliminarQuerida Sonsoles cuanta delicadeza pones en lo que haces, aunque así parece sencillo rellenar un plátano, seguro que no lo es, imagino que practicar esa incisión al más puro estilo cirujano avezado, bisturí en mano, ha de ser harto complicado, especialmente si el objeto a rellenar es el fruto del amor.
ResponderEliminarTu post de hoy me parece sencillo y delicado, una delicatessen perfecta para enamorar al más pintado.
Besitos.
Cuando lo intentes verás que todo es mucho más sencillo de lo que parece y, en este caso, lo más complicado es decidirnos por el relleno. Siempre el amor, por siempre el amor. Bss Concha.
EliminarEsas canoas, si se las pongo a mis nietos, navegan veloces hacia sus estómagos sin necesidad de remos.
ResponderEliminarYa sé que tienen que estar buenísimas, pero te doy la enhorabuena por la originalidad ¡para sorprender a cualquiera con ese relleno!
Cariños y buen comienzo de semana.
Kasioles
Para navegantes intrépidos Kasioles, como me imagino son tus nietos...ya sabes dale una canoa y que ellos se hagan a la mar!!! Bss
EliminarHola Sonsoles, últimamente sólo quiero pensar en finales felices, sí que también quiero pensar como Mj, que quedaron para cenar, se besaron y amaron eternamente. seguro que este plato lo repitieron muchas veces, sobre todo el día de su aniversario, como homenaje a aquel maravilloso reencuentro. Un beso muy grande y muchas gracias!!!
ResponderEliminarGracias a ti Elisa por venir, sobre todo en esta época tan triste para ti. Y sí, me gusta gusta que quedaran para cenar y que se amaran por siempre y que de vez en cuando se subieran a una canoa que los llevara por los ríos más bravos de la pasión. Bss y mucho ánimo.
Eliminar¡¡Pues yo me pido las canoas bien calentitas!! ¡¡Pero qué cosas más ricas nos preparas siempre!! ¡¡Y qué bonitas!! Porque no me digas que estas canoas están divinas, con su relleno y esas florecitas, para navegar por tranquilas aguas.
ResponderEliminarY tanto como Mj y como Elisa, para mí, esta historia también tiene un final feliz, todo se perdona, si es que hay algo que perdonar, y todo acaba (empieza) con un largo beso de amor, ¡ohhhh, qué bonito!! Besitos.
Pues haces muy bien!porque, en mi opinión, los platos que llevan dulce están mucho más sabroso calientes y la historia...llena de amor es el mejor final que puede tener. Bss
EliminarQue ricura tu receta de hoy :-)
ResponderEliminarUn saludito
Gracias Mijú, si te animas estoy convencida de que os gustará.Bss
EliminarNunca he comido platano macho y no veas lo que me has tentado hoy con esta receta ademas de ser original seguro esta de rexupete.
ResponderEliminarme encanta tu relato de hoy y como me gustan los finales felices no podia imaginarme mejor plato para la cena como homenaje aquel maravilloso reencuentro de Mj y Elisa.
Bicos mil y feliz semana wapa.
Pues te animo mucho a que lo pruebes, seguro que no te defrauda y seguimos apostando por el amor!! Bss
EliminarA veces los silencios hablan más que las palabras ¿verdad?
ResponderEliminarEn un principio pensé que era un postre, pero me ha encantado cuando he visto que el relleno es salado. Sin duda eres un mar de sorpresas.
¡Besos mil!
Cuca yo creo que a veces, estropeamos la magia intentando llenar los silencios, esos que lo dicen todo. Ya sabes que soy más de los salados que de los dulces, tu cocina y la mía creo que harían buen tandem!! Bss
EliminarSi señora, los silencios a veces son más importantes que las palabras, además quedan sujetos a la interpretación o a la imaginación... mucho mejor que algunas palabras que una vez dichas no tienen vuelta atrás (todo esto no se si tiene nada que ver con el relato). La magia también está en la cocina, de hecho dice mucho de quien cocina, verdad? Tus canoas están para echarlas a navegar y ver hasta dónde llegan, me encantan!
ResponderEliminarBesitos
Ay Nuria, ya alguien dijo que uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Ya sabes, uno de estos días canoas para todos!!! Bss
EliminarPara mí venir a tu cocina es encontrar siempre un plato sorprendente. A veces son cosas que me resultan ajenas, en la medida que no he probado ni cocinado nunca, pero completamente atractivas.
ResponderEliminarY la historia tan tierna, pues como siempre, me quedo con ganas de más
Abrazos!!
Hola Javier, la historia es tuya, así que continuará como tu elijas. Gracias por venir una vez más hasta mi cocina. Bss
EliminarMe encanta la manera cómo escribes, es tan evocador...
ResponderEliminarLa receta deliciosa, aquí en Puerto Rico se hace algo parecido y muchas preparaciones con plátano y rellenos salados, en el blog tengo una receta que se llama pionono y es hecha con plátano en tajadas y carne molida, muy rica.
Gracias por tan bellos pasajes y buenas recetas!! Besitos
Gracias a ti Angélica por venir hasta mi cocina, ya he visto tu pionono y como todas tus recetas...Me encantó. Bss
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