Palmira estaba ansiosa y no tenía
oídos para la suave música que salía del aparato que Miguel había decidido que
sonara siempre entre los botones, puntillas, agujas e hilos de colores de la
mercería “El Porvenir”. En ese instante la mujer sólo pensaba en las veleidades
de un destino que la había llevado de la casa paterna allá en los campos del
sur, en cuya puerta solía sentarse las tardes como ésta, para dejar que el aire
acariciara su piel morena, entonces muy joven y siempre perfumada con aroma de
azahar, mientras le alborotaba los pliegues de su falda. Pero Palmira estaba
convencida de que ésa era una tarde especial y trágica, y decidió soltar las
amarras de sus recuerdos. Palmira y Miguel se amaron desde el primer día con la
furia de un amor imposible y clandestino. La piel rosada del hombre y el cuerpo moreno y brillante de la
gitana, sólo podían unirse, libre y repetidamente, en la intimidad de la
alcoba. En el baño de Palmira nunca faltaron perfumes de azahar, y aceites
traídas del norte de África. Esos gustos y hacerle el amor a su hombre, eran
las satisfacciones de la morena Palmira. La tarde en que Miguel iba a morir,
Palmira se bañó más temprano que otras veces, hizo un par de anotaciones en el
libro de su pequeño negocio y se sentó en el portal de la mercería, dispuesta a
esperar la irreversible noticia que su madre,
la señá Ascensión, había
presentido en el hígado moteado del
gallo negro sacrificado ese mediodía. Mientras Miguel agonizaba en la casa,
Palmira, la discreta, emprendedora y enamorada gitana que lo había acompañado
en su camino, respiraba la brisa suave de aquel largo crepúsculo de julio y
dejaba vagar sus ojos por la bonita y transitada calle donde un día Miguel le
regalara su pequeña mercería.
Ingredientes (4 raciones):
100 gr de chocolate negro
0%azúcares añadidos VALOR.
Ralladura de naranja.
50 + 25 grs de mermelada de naranja con jegibre y canela.
Unas gotas de zumo de limón.
Elaboración:
Elaboración:
Derretir el chocolate al baño
maría y una vez derretido, retirar del fuego pero seguir manteniendo en el baño
maría caliente.
Añadimos esta mezcla de chocolate y mermelada a la aquafaba montada, con cuidado y movimientos envolventes.
En el fondo de las copas o boles donde vayamos a servir
nuestra mousse colocamos una cucharadita de mermelada de naranja y encima
vertemos la mousse de chocolate. Refrigeramos durante unas 3 ó 4 horas antes de
servir. Completamos con ralladura de naranja y Kumquats confitados.
Notas:
Þ
Puedes sustituir la mermelada por aquella que
más te guste.
Þ
Yo lo he presentado así, pero la creatividad a
la hora de presentar el postre es tuya.
Þ El aquafaba la podemos hacer nosotros: Con una
taza de garbanzos (remojados toda la noche) obtendremos dos tazas de garbanzos
remojados, tiramos el agua de remojo y los hervimos añadiendo el triple de agua
que de garbanzos (6 tazas). Hervir por
una hora o más, hasta obtener 1 taza de
líquido, usar el líquido necesario. El resto…podemos congelarlo o utilizarlo para
hacer unos ricos merengues veganos.
Mis amigas cuando lo han probado...han sido sorprendidas muy, pero que muy gratamente...ha superado la prueba con honores!!!
No lleva azúcar y está muy dulce.
Mis amigas cuando lo han probado...han sido sorprendidas muy, pero que muy gratamente...ha superado la prueba con honores!!!
No lleva azúcar y está muy dulce.
Cuando vi cómo hacer la mousse de chocolate sin huevos en el Circo de Catypol… me gustó tanto, tanto que no he dejado de investigar sobre el aquafaba y
probar con varias recetas…todas me han encantado. Gracias Caty por enseñarme tanto.
Esta es otra aportación para el 3º aniversario de Cocineros del Mundo con la colaboración de chocolates Valor.




Qué original y vaya aspecto bueno. Un abrazo, Clara
ResponderEliminar¡Caramba,qué mal cuerpo me ha dejado el relato de hoy!Pero me ha encantado.
ResponderEliminarLa receta es sorprendente, ese agua de garbanzos...
Un besazo.
¡Caramba,qué mal cuerpo me ha dejado el relato de hoy!Pero me ha encantado.
ResponderEliminarLa receta es sorprendente, ese agua de garbanzos...
Un besazo.
Sonsoles, ¿porqué las historias más tristes, suelen ser a veces tan hermosas?
ResponderEliminarMe ha encantado el relato de hoy, me he imaginado una novela entera con estos personajes, con los que sin duda disfrutaría durante mucho capítulos.
Como también disfrutaría de esta magnífica mousse, es increíble el resultado, espectacular sin duda.
Creo que estás poniendo un listón tan alto, que es reto te lo llevas sí o si.
Suerte guapísima, aunque llevas el boleto ganador.
Besos y que disfrutes de la tarde.
Tu relato como siempre, precioso, haces que se quede una con ganas de más.
ResponderEliminarLa mousse se ve muy suave y muy rica, si que me ha sorprendiso lo del agua de garbanzos, nunca lo había visto, te ha quedado estupenda.
Un beso.
Una vez más disfrutando de tu relato y de la receta. Me ha sorprendido mucho lo del agua de garbanzos, nunca la la usado para nada. Siempre aprendiendo. un beso guapisima!!
ResponderEliminarQue interesante relato, querida amiga, no tenia ganas de que llegara el final, lo que si que tengo y mucha gana de probar esta delicia que tiene que ser un manjar. Me ha encantado el chocolate es mi perdicion. Mil besicos Princesa
ResponderEliminarHermoso y trágico relato!!
ResponderEliminarY la receta....alucinante!!!!!
Me he quedado ojiplática al leer lo del agua de cocer garbanzos, pero viendo el resultado....madre míaaa Sonsoles, qué delicia!!!!
Un besazo muyyy cariñoso y feliz semana!!!
¡¡Hola Sonsoles!! Vaya, qué casualidad, hace unas cuantas semanas que hice por primera vez una mousse de chocolate con el líquido de los garbanzos. Y es que hice una receta con garbanzos en conserva para el blog y el líquido lo aproveché para hacer la mousse y en casa también nos gustó mucho. Yo le puse azúcar moreno en vez de mermelada, pero estaba muy rica, para repetir.
ResponderEliminarQué pena que hoy que se vislumbra el final de la historia, acabe tan mal. Besitos.
Había visto en un blog hacer merengues con el aquafaba.. que tampoco sabía que se llamaba así, para mi el liquidillo de los botes de garbanzos que siempre acababa en el fregadero, jajaja. Veo que se pueden hacer más cosas, a ver si me animo que necesito bajar un par de toneladas de mi body. La pinta invita, la verdad y de ti me fio, así que habrá que probarlo!
ResponderEliminarUn besote preciosa, te escribo un día de estos.
Que historia más triste... lo del agua de garbanzos es como las semillas de lino, un mucélido. He vivido con una vegana que se sabía todos estos atajos para hacer postres sin huevo :) y es fascinante.
ResponderEliminarHola guapísima !!!
ResponderEliminarMe ha dado una penita, la bien dispuesta Palmira . . . hay historias que no deberían terminar, y ésta es una de ellas. Preciosa por cierto, y con ganas de más que me quedé, como siempre.
Tengo publicado una mousse de agua y chocolate que me parece magia cada vez que lo hago, pero éste tuyo, para mí más novedoso no puede ser. No tenía ni idea de cómo se llamaba el agua de haber cocido los garbanzos y mucho menos que se podía montar. Lo que he aprendido hoy contigo no lo olvido y la mousse me la llevo con los ojos cerrados.
Besotes gordos, gordos mi niña, feliz día.
Como siempre una auténtica maravilla Sonsoles, uf, el mousse y tu relato. En serio ¿no te planteas escribir un libro? Escribes de lujo, y cocinar, bueno, ¡cocinas de escándalo!
ResponderEliminarLa de cosas que estoy aprendiendo de todos vosotros, Sonsoles tu siempre me descubres nuevas técnicas, recetas de lo mas sorprendentes y tengo que reconocer que en esta receta eso del Aquafaba me ha dejado de piedra, no lo habia escuchado ni leído nunca... No tenía ni idea pero desde luego me parece un recurso fabuloso!!
ResponderEliminarLo dicho vas a tener que adoptarme...◔◡◔
Besazo artistaza!!
Una mousse deliciosa, tiene que ser un lujo probarla, que pena no tenerte cerca para saborear esa delicia, pero lo que más me ha llamado la atención ha sido el aquafaba, si había oido que el agua de los botes de garbanzos se podía montar y sustituirlo por la clara de huevo, pero no sabía su nombre, si es que lo que no sepas tu, no lo sabe nadie, eres un libro abierto, besotes reina
ResponderEliminarSofía
Pero que me estas contando estoy flipando en colores jajajajajaj. que el agua de los garbanzos se monta igual que la gelatina y el merengue. Eres la leche Sonsoles, única e irrepetible, me parece un descubrimiento total y absoluto jajajja casi como el descubrimiento de América.
ResponderEliminarQue me encanta la mousse pero yo ahora mismo voy a montar el agua de los garbanzos
Besinos guapísima
El toque de Belén
Qué receta tan sorprendente!! nunca escuché lo del aquafaba ni que se pudiera hacer un postre así de buenísimo usándolo.
ResponderEliminarEl relato es triste pero bonito.
Un beso
¡Qué historia!, aquí con la lagrimita...
ResponderEliminarNo tenía ni la menor idea acerca del agua de garbanzos para el mousse, me has dejado con la boca abierta. El chocolate es de mis sabores favoritos y soy fan de la combinación con cítricos. ¡Esos kumquats confitados se ven buenísimos! Una deliciosa receta.
¡Abrazo grande!
Joer a moco tendido chica!! que bonita y qué triste... Ahora bien para bonita y seguro que deliciosa esta impresionante mousse, eso de la aquafaba, me ha dejado perplejo, habrá que probar!!! Besos
ResponderEliminarCarlos http://pasteleschoco.blogspot.com.es
Estupenda tu mousse de Chocolate, por lo original que es, es la ganadora de esta semana de Ideas de Luna Llena de http://www.lasrecetasfacilesdemaria.com/2016/05/ideas-de-luna-llena.html/ Felicidades!!
ResponderEliminarUn beso
Qué originales y entretenidos siempre tus pequeños relatos =)
ResponderEliminarMe ha encantado tu post y la mousse.
Un besazo!
oh! qué maravilla!! a qué sabe bueno? todos me preguntaron si sabía a garbanzos, y no, verdad?. Me encanta que te hayas animado, y muchas gracias por nombrarme, eres un sol, muchas gracias de corazón...me encanta el relato. Un beso preciosa
ResponderEliminarDelicioso, me encanta y además es mucho más sana!
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