Jonás tenía el claro
convencimiento de que hasta que no se asomaba a la ventana del hotel donde se
alojaba no se sentía realmente en la ciudad a la que había llegado. Y la de
este hotel daba a una animada calle, se veía el Atlántico entre las casas,
sintió la brisa salada y llenó los pulmones de una alegría azul, contagiosa y
enigmática. Ver gaviotas y barcos supone un acontecimiento para un hombre de
tierra adentro, como era su caso. El mar, ni feo ni católico pero muy
sentimental, la sal más dulce de la creación, se decía Jonás. Tuvo la sensación
de lejanía, de estar perdido en medio del océano, lejos ya de todo. Procedente
de la calle, se oía el vago rumor de una melancólica música de acordeón. Jonás
observó que predominaba el azul en todo lo que su vista abarcaba desde aquella
ventana. Azul, lejanía, acordeón callejero. Le invadió de pronto una extraña
sensación de difusa felicidad desesperada. Encendió el televisor y entró
directamente en una película de los años cincuenta:
“Él: A cuántos hombres has olvidado?
Ella: A tantos como tú mujeres.
Él: ¡No te vayas!
Ella: No me he movido.
Él: Dime algo bonito.
Ella: Qué quieres que te diga?
Él: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.
Ella: Te he esperado todos estos años.
Él: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
Ella: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
Él: Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.
Ella: Te quiero todavía, como tú me quieres.
Él: Gracias. Muchas gracias” Johnny
Guitar. Nicolas Ray (1954)
Jonás volvió a mirar por la ventana y sólo vio el perfecto
azul de azules del Atlántico. Se puso a silbar una habanera.
BUÑUELOS DE BACALAO PASAS Y MIEL
Ingredientes:
5 gr. de levadura en polvo.
100 ml de leche.
1 huevo pequeño.
25 gr. de mantequilla derretida.
Sal (opcional).
1 c.s de aove.
1 cs de cebolla muy picada.
150 gr. de bacalao (desalado y desmigado)
2 c.s de pasas (remojadas)
1 cs de cilantro fresco picado.
Miel (cantidad suficiente).
Aceite para freir.
Elaboración:
En un bol mezclamos la harina, la levadura, la leche, el
huevo, la mantequilla derretida y una pizca de sal. Lo mezclamos todo bien y
dejamos tapado a temperatura ambiente, mientras preparamos el resto de la
receta.
En una sartén pochamos, a fuego bajo, la cebolla y cuando
esté blanda le añadimos el bacalao desmigado y lo salteamos brevemente, le
añadimos las pasas, le damos un par de vueltas y lo incorporamos a la masa de
los buñuelos junto con el cilantro picado.
Ponemos aceite a calentar y cuando esté bien caliente
añadimos pequeñas porciones de nuestra masa, dejamos un minuto por cada lado y
sacamos de la sartén, colocando los buñuelos sobre papel absorbente.
Para este plato he utilizado la miel que me envió mi querida
Isabel
Rescalvo, así que bien podríamos titular esta receta, como si de
una hermosa canción se tratara :“Buñuelos para Isabel”.
¡Ay Sonsoles, como me haces soñar! Qué bonito.
ResponderEliminarSi yo fuera Isabel, me derretiría con tus buñuelos, y con ese toque dulcesito que tiene que ponerle el hilillo de miel, y eso que yo soy más de salado, pero me encantan los contrastes, y más si están tan bien combinados como tú lo has hecho.
Y si yo fuera Isabel, siguiendo con las canciones, te diría:
- Nada sabe tan dulce como su boca, me transporta a una nube cuando me toca...
- Nada sabe tan dulce como su boca, tan solo alguna cosa que no se nombra, algunas veces paso por el mercado y le traigo rosas, o la miro despacio de arriba abajo y se van las horas
Pero como no soy Isabel te diría:
- Déjame que te cuente limeña, déjame que te diga la gloria, del ensueño que evoca la memoria, del viejo puente del río y la alameda
La película de diez.
Los buñuelos de sobresaliente.
Besos y muchas gracias por este sueño tan efímero como bello.
¡¡Pero qué chulo!! ¡¡Muchísimas gracias Sonsoles!! ¡¡Y a Concha!! Entre las dos habéis conseguido que la música llegue también hasta mis oídos. ¡¡Gracias!! Y es que una música puede decir tanto, con tan sólo unos compases, con letra o sin ella, todo fluye mejor con ella. Y gracias por dedicarme estos buñuelos dulzones, ¡¡me encanta la comida agridulce!! Y me alegro que esta miel manchega, haya endulzado esos buñuelos gallegos. Miles de besitos para ti, que nos endulzas tanto la vida con tus palabras y con tus recetas.
ResponderEliminarAyyy, ese diálogo entre Joan Crawford y Sterling Hayden nos hizo suspirar a mis amigas y a mi durante mucho tiempo, aún lo recuerdo con cariño porque era precioso. Y creo que esos buñuelos tan ricos son perfectos para comerlos mientras vemos la película por enésima vez. Dos cosas buenas unidas me parece el mejor plan.
ResponderEliminarUn beso.
Tiene que estar riquísimos esos buñuelos con ese toque de miel.
ResponderEliminarUn beso
Que maravilla de buñuelos, no es fácil conseguir un buen buñuelo, aunque tu los has bordado, lastima no traerme un buen puñado, seguro que la que se quedase hipnotizada mirando el mar seria yo y sin darme cuenta me los zamparía todos poco a poco...Bess
ResponderEliminarQué bonitas y qué dulce compás el de una habanera. has bordado los buñuelos, nunca los hice con miel y pasas , pero te aseguro que los haré pues la combinación es perfecta. me voy tarareando una habanera, que me has hecho recordar: Mil besos!!
ResponderEliminarQue ricos tienen que estar besitos
ResponderEliminarYo soy un poco como Jonás y adoro asomarme a las ventanas de los hoteles y espirar la rutina de otras gentes y empaparme de esos paisajes que para mí son novedosos mientras que suponen el día a día de esas gentes que siguen con su vida mientras yo estoy de vacaciones.
ResponderEliminarCuando no puedo viajar en cuerpo lo hago en alma a través de la cocina.
Tus buñuelos, con ese contraste de sabores, me fascinan. El bacalao es mi pescado favorito junto con el salmón y con el toque de miel y pasas ¡tiene que ser una locura! Anotada queda tu receta y como siempre es un placer venir a esta cocina con vistas
¡Besos mil!
Qué buenos y cómo me gustan los buñuelos. Tienen una textura tan rica, tan especial...Y luego son tan versátiles que te surgen miles de ideas para prepararlos. Te han quedado unos buñuelos de chuparse los dedos! ;)
ResponderEliminarUn besote!
Hola preciosa, te he echado mucho de menos y me encanta volver a leerte. Ando liadísima pero un día de estos te escribo y te pongo al día, vale?
ResponderEliminarTus buñuelos tienen encanto, la miel les hace especiales y sobre todo se nota el cariño que desprenden todas tus recetas. No vuelvas a desaparecer, jajaja.
Besitos gordos