Cuanto más me informo como que
más me despisto y menos entiendo muchas cosas, te cuento: Dice Harold McGee
(científico que nos habla de la relación que existe entre la ciencia y la
gastronomía) hablando de los huevos, que la agitación diluye la clara y así es
mejor guardarlos en un estante de la nevera que no en la puerta. Y todavía
mejor si es en un recipiente cerrado, ya que así se retarda la pérdida de la
humedad. Cuenta muchas más cosas sobre los huevos en su libro “La
cocina y los alimentos”, pero
a mí es esta la que más me llama la atención por lo siguiente: me imagino que
los señores que fabrican frigoríficos se gastan un dineral en I+D, y digo yo ¿nadie les ha contado que dejen de poner las
hueveras en la puerta?, Sr McGee ¿por qué no habla ud con el Sr Bosch, o el Sr
Fagor, por nombrar a dos y les cuenta
todo lo que pone en su libro, para que tomen nota? Personalmente este Sr
McGee me preocupa pues en su libro posterior “La buena cocina” afirma (cito textualmente):" el papel de aluminio de cocina está
hecho de aluminio". Sacad
vuestras propias conclusiones… Bromas aparte, son dos libros francamente buenos
que se definen en dos palabras im- prescindibles.
Con vistas a no diluir mucho la
clara de los huevos propongo:
PASTEL DE TOMATES SECOS, QUESO FETA Y HOJAS DE ALBAHACA
Ingredientes
(para la mitad de un molde de 17X8X8, según el metro de IKEA):
8 tomates secos en aceite, picaditos.
50 grs de queso feta desmenuzado.
Unas hojas de albahaca fresca
picadas.
3 huevos.
100 grs de leche evaporada.
2 c.s de maicena.
½ c.c de levadura royal.
Aceite y harina para untar el
molde.
Elaboración:
Encendemos el horno a 180º calor
arriba y abajo y vamos haciendo la preparación:
Batimos los huevos y le añadimos
la leche evaporada, mezclamos e incorporamos la maicena y la levadura volvemos
a mezclar todo y le añadimos los tomates picaditos, el queso desmenuzado y las
hojas de albahaca picadas (como 3 c.s); removemos todo bien y lo vertemos en un
molde previamente untado con aceite y espolvoreado de harina. Cocemos al baño
maría unos 20 minutos (hasta que pinchemos y salga limpio el palillo).
Para acelerar el proceso cogemos
el agua muy, muy caliente del grifo para preparar el baño maría.
Nota: admite más maicena o harina
(por lo menos otro par de cucharadas), pero a mí me gusta que quede suave como
un flan.
Así preparo yo los tomates secos en aceite:
Compro los tomates secos en la
frutería y los dejo que se rehidraten en agua templada (al principio, luego se
va enfriando, lógico) una noche. Al día siguiente los escurro bien del agua,
los seco y los meto en un tarro junto con unos ajos pelados, unos granos de pimienta,un
poquito de orégano seco y ½ c.c de azúcar. Todo esto lo cubro con aove y lo
dejo “descansar” en un lugar oscuro. Los voy utilizando según las necesidades y
el aceite lo empleo para aliñar ensaladas o para la pasta.


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