He ido a pasar la tarde con ella,
mis visitas hasta su mundo a veces transcurren sin que medien más de una docena de palabras entre las que se incluyen
las del saludo y un “ya mismo vuelvo a venir” dicho para ese camino que queda
detrás de su mirada y que no tiene vuelta. Me limito a acariciar sus manos, a abrazarla. Siempre me
recibe igual. Han pasado veinte años y ella me recibe igual. Como si
aquel día el tiempo se hubiera detenido. Sostiene el retrato con las manos y lo
lleva a su pecho. Aprieta para que la foto no se suelte o para que el corazón
no se salga. Mil veces ha querido rasgarla en pedazos pero en lugar de hacerlo
la come a besos y no le importa el sabor a sales que pasa a su boca. Un sabor
más para la colección de tiempos pasados en su boca. Me gustaría saber qué hay en su cabeza, porque
lo que hay en su corazón…lo sé desde hace veinte años. Abro la caja, le ofrezco
uno de los dulces… por un momento, sus ojos regresan de veinte años de memoria
muy bien tapiada. No habla, pero regresa para
sonreír mientras toma un dulce. Dulces como los que preparaba ella antes
de que su vida fuera silencio. Es su receta, la misma que trajo su madre, una niña
de la guerra, desde la fría Rusia. La misma que llenaba de carreras hasta la mesa del comedor su casa. La que adoraba su
hijo, ese que ahora abraza contra su pecho queriéndolo fundir con su corazón…
ORESHKI
100 grs de mantequilla a temperatura ambiente.
200 grs de harina.
75 grs de azúcar.
1 huevo.
1 c.c de levadura (tipo Royal)
1 c.c de cacao puro.
Relleno:
Crema de toffe.
Crema de mantequilla
y coco
Elaboración:
Hacemos bolitas del tamaño de una avellana (grandecita)
mejor si las hacemos todas, puesto que se tardan muy poquito en cocer y así no
tendremos que andar apagando y encendiendo nuestra maquinita.
Ponemos una bolita en cada hueco de la plancha, bajamos la
placa y en cuestión de dos minutos…ya están nuestras “nueces”. Nos ayudaremos
de unas pinzas de cocina para retirarlas y evitar quemarnos.
Probablemente nos
salga un poco de reborde, así que
tendremos que ayudarnos de un rallador pequeño para dejarlas lo más parecidas posible a unas auténticas
nueces…
Rellenos:
Crema de Toffe:
1 taza de nata 35% m.g.
½ taza de azúcar moreno.
1 c.c de mantequilla.
Crema de mantequilla
y coco:
3 c.s de coco rallado muy fino.
1 ½ c.s de azúcar.
Mezclar todo muy bien.
Sugerencias de relleno: leche condensada con coco, nutella…
Estos pequeños dulces,
tradicionalmente se rellenan de dulce de
leche y nueces y se sirven en las bodas y fiestas. Para su elaboración se
necesita un molde metálico llamado oreshnistsa.
El mío me lo trajo una amiga de
Alemania y es de tefal y eléctrico.
Qué bonita entrada, como siempre Sonsoles, es un placer leerte y cómo no sería un placer acompañarte con unos de estos oreshki que tienen que saber a gloria bendita. Lo dejaremos para más adelante pero lo haremos algún día,estoy segura!
ResponderEliminarUn abrazo niña y que disfrutes del finde.
Gracias Nuria, no sé cómo llegarían los Oreshki hasta Palma, pero quieta que no prepare una cajita y te la envíe...todo es cuestión de probar. Bss y gracias por tu visita.
EliminarOreshki!!;) ottima questa ricetta, mi piacciono tantissimo!!, in Russia preparano il ripieno col latte condensato cotto..complimenti sono fatti molto bene!
ResponderEliminarGracias Angélica, he preparado un relleno diferente...por variar un poco la receta original. Bss
EliminarEs un dulce delicioso y precioso a partes iguales.
ResponderEliminarLa historia que nos cuentas,un poquito menos, pero es la vida misma.
Un beso.
Tan delicioso y bonito como fácil de hacer. Y más si te facilita el trabajo una maquinita jajajj. La historia...pues eso, otra gotita de realidad. Bss
EliminarQue maravilla de entrada Sonsoles, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarEstos dulces no los conocia, asi que genial aprender cosas nuevas. Me apunto la receta.
Un abrazo
Gracias por venir Luis, me alegran ambas cosas que te guste mi entrada y cómo no, también mi receta. Un abrazo.
Eliminar¡¡Hola Sonsoles!! ¡¡Qué bonito todo, no sé ni por donde empezar!! Me han encantado estos oreshki, no los conocía, y su forma de nuez me han cautivado de lleno. Y el relleno de toffe, ¡¡es que me encanta el toffe!! Aunque también adoro el coco, así que tengo el corazón partío, bueno, me los comería todos sin lugar a duda. La maquinita para hacerlos me ha llamado mucho la atención, nunca la había visto. Y la historia que precede a la receta, es la vida misma, pero contada así, se ve menos agria, algo más dulce, como estos ricos oreshki. Besitos.
ResponderEliminarIsabel, la maquinita original era y es de hierro fundido y se metía en el horno, la ciencia y la técnica avanzan y han traído estas otras que son eléctricas y de tefal (antiadherentes). Lo clásico es rellenarlos de leche condensada cocida y nueces, pero yo he querido darle mi aportación personal...gracias por tus palabras. Bss
EliminarUna entrada tierna y bonita a la vez y estos dulces no los conocía pero seguro que están deliciosos.
ResponderEliminarUn beso
Gracias Raquel, son unos bocaditos crujientes y como tu dices...dulces, aunque el interior puede ser el que tu desees. Bss
EliminarBonita, muy bonita la entrada de hoy... El dulce no lo conocia, quedan muy bonitos y esa forma de nuez, te da opciones a unos rellenos maravillosos, me han encantado y seguro que son una delicia, no sabría con que rellenos de los dos quedarme, son una maravilla.
ResponderEliminarUn besazo.
Nada Azucena, tu no andes eligiendo, quédate con los dos rellenos y para sugerencia...otros pocos con dulce de leche...jajaja. Bss
EliminarEspero que ella con tus dulces lograse por un instante unir presente y memoria remota.
ResponderEliminarCon ambas cremas estaban deliciosos, pero la próxima vez los queremos con dulce de leche, para pecar... y que por pedir que no quede...
La próxima hornada os convoco en casa, hacemos oreshki para dar, regalar y enviar y los rellenamos de lo que cada una tenga a bien elegir...hace?
EliminarWow!! qué receta.. y qué historia... lástima que no cuento con un oreshnistsa, tendré que idear algo... mil gracias por compartir este tesoro!! abrazos!!
ResponderEliminarPues la verdad es que no sé cómo ayudarte con eso...pero sería cuestión de hacer alguna plancha con la forma y si no puede ser eléctrica pues en el horno...Bss
EliminarUnos dulces deliciosos para una entrada maravillosa y entrañable!Un beso cariño!!
ResponderEliminarGracias Elisa, me alegra mucho que vengas a visitarme, ya lo sabes. Bss
EliminarMe has dejado fascinada con el molde para hacerlas... las había comido alguna vez, pero no se me hubiera ocurrido que se pudiesen hacer en casa!
ResponderEliminarYa tienes trabajo de investigación Ana...jajaj buscar el molde. Por cierto, tengo un par de recetas más para hacerlas, pero la que más me gusta es esta. Las otras llevan vinagre en la preparación y no me gustó nada el sabor ni el resultado. Lo digo por si te animas a hacerlas. Bss
EliminarMe has dejado sin palabras.....
ResponderEliminarUn enorme abrazo Sonsoles!!!
No Nines, lo que pasa es que dijiste..."mira esta chulita pues no suelta unas nueces y ahí le den..." Pues no, no son nueces que son galletitas y encima están rellenas jajajj. Bss
EliminarSonsooooles!!! Y tú me hablas de superación? Y las nueces que has preparado que me han dejado babeando , por la receta y por el cacharrito , vamos que ya estoy pensando en escribirle hasta al cuñao "alemán" y que se venga cargado este verano con él...
ResponderEliminarTe advierto que yo no soy tan prudente como Azucena así que guardalos porque me llevo unos cuantos , de todos los rellenos , hasta delos que no preparaste...qué maravilla!!!
Un besazo, que tal le va a la niña?
Con tu entrada me has dejado derretido el corazón y con tus pastelitos (que no conocía) babeando sin mesura. Eres una productora de emociones, puñetera !!!
ResponderEliminarY con dulce de leche ???? con esos ya, apaga y vámonos, si es que no se te ocurre ná bueno jaja
Viva tú y tus maldades culinarias.
¿Cómo va ese ánimo de bolero? ¿lo cambias ya por el chácháchá?
Besotes regordos mi niña, feliz
Preciosa la entrada de hoy, un poco triste pero, como la vida misma....
ResponderEliminarMejor sabor de boca nos dejas con estas oreshki me han encantado, me llevo unas pocas
Besinos
El toque de Belén
Una entrada muy emocionante, y dulce hacia esa persona aunque ella no se entere, los dulces tienen una pinta deliciosa, y la maquina me encanta, besos
ResponderEliminarMe has dejado pasmado con estos ricos bocados, esta maquinita es una maravilla
ResponderEliminarSaludos
Como me gustan tus relatos, que te llenan de emoción y de misterio, cuantas cosas vividas y cuantas cosas calladas y esos bocados que la trasladan a ella a 20 años atrás son una deliciosa maravilla, besos
ResponderEliminarSofía
Joé Sonsoles, vaya entrada con más alma, sin duda eres única fundiendo lo agridulce de la vida...Pero bueno, de eso se trata ¿no? Hay que sacar un buen capote y dar unos buenos lances de vez en cuando, unos más arriesgados, otros para lucirte. Y desde luego, en esta ocasión te has lucido cuál repostera centroeuropea con esta maravilla que conocí cuando mi familia vivía en Alemania, aunque tu aporte personal en relleno y presentación, es delicioso.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Sonsoles, hermosa y muy emotiva tu manera de presentarnos esta receta. Es también lo lindo de compartir recetas e historias (nuestras historias y las de nuestra gente que definen, moldean o se entretejen con las recetas mismas). Yo tengo una tía rusa que cuando prepara estas delicias me tiene en primera fila para ayudarla y para comérmelas porque desde pequeñita me encantan.
ResponderEliminarTe han quedado preciosas, y con tu introducción más aún.
Te mando un abrazo enorme.
un post precioso , y los dulces una pasada ,me encantan
ResponderEliminarbss
Que rico tiene que estar éste bocadito... me encanta.
ResponderEliminarUn beso :)
Hola Sonsoles, ¡cuánto me ha gustado tu relato!, es una delicia poder leer algo y que te emocione, hasta las lágrimas. ¡¡¡Precioso!!!
ResponderEliminarLos oreshki me han llamado la atención, no los conocía, me parece que tienen que estar tan ricos como bonitos son.
¡¡¡Un abrazo y muchos besos guapa!!!
Hola Sonsoles. Escribes como los ángeles. Precioso y emotivo preámbulo a tu entrada. Entrada que ya con ese nombre invita a leerla con atención, aunque he de decirte que leo todas sean las que sean jj.
ResponderEliminarYo no tengo tantos moldes ni por supuesto este con el que las has hecho, la verdad es que te han salido perfectas y si alguna ha salido con alguna mota tu la reparas jj.
Deben estar deliciosas y con el relleno que le has puesto seguro estoy de que son una tentación.
Buen fin de semana.
Un abrazo
Bueno en Brasil los conozco por el nombre de Amanditas, y los venden en los supermercados en unas cajitas, a mí me encanta, pero fue una gran sorpresa saber que se los puede hacer en casa, me llevo la receta, me encantaría saber ¿dónde puedo conseguir la maquinita para hacer los oreshki o si los puedo bolear a mano? y me atrevo a pedirte permisión para traduzirlo al portugués y colocarlo en algunos grupos de los cuales participo y llevarlo a mi blog
ResponderEliminarDe antemano muchas gracias