El sabor y el olor del coco es algo que tengo asociado
a mi infancia y que siempre que me huele a coco me viene “a las mentes” el
recuerdo de las frías tardes de invierno. Cuando llegaban estas fechas,
próximas a La Navidad, mi madre
preparaba las pequeñas bolas de coco (según le habían enseñado las monjas), que
luego metía al horno y la cocina se
inundaba de ese olor intenso, dulce… parecía que el olor empujaba al
frío, pues como que nos sentíamos más calentitos. Ya sólo quedaba esperar a que
llegara el día de fiesta (no se comían dulces todos los días, eso era de ricos
y “desahogados”) para poder hincarle el diente estos dulces bocados. Si me
acompañas, prepararemos:
COQUITOS Y COCADAS
Ingredientes
(para unos 10 de cada):
3 yemas.
80grs + 120grs de azúcar (de la normal).
100grs + 150grs de coco rallado.
Obleas (de las del cura, te las
pueden vender en los conventos, en algunas tiendas de chuches tienen unos “billetes” de oblea que pueden utilizarse)
Elaboración:
Coquitos:
Batiimos las claras un poco, junto con el azúcar (no en exceso, sólo un
poco) y le añadimos los 100grs de coco, mezclamos todo bien. Tapamos con papel film y dejamos reposar 1 hora,
para que el coco se hidrate.
Cocadas:
Batimos las 3 yemas con 120 grs de azúcar (puedes añadirle un poquito más) muy bien y le añadimos los 150grs de coco, mezclamos todo
bien, tapamos con papel film y lo mismo, 1 horita de reposo (mejor si es en la
nevera).
Ponemos sobre la oblea pequeños
montoncitos de la masa (de coquitos y cocadas), así no se pegarán a la bandeja
del horno. Y cocemos unos 10-12 minutos a 180º.
Nota: Si no tienes obleas, no pasa nada, no renuncies a hacerlos
los puedes preparar igual sobre el papel de horno. Puedes meter la preparación
en una manga pastelera con la boquilla ancha para hacerlos.
Hay quien le pone esencia de vainilla, u otros aromatizantes, si tú quieres, puedes añadírsela justo antes de echar las claras o las yemas.
Los coquitos quedan
más claros y las cocadas más oscuritas, pero tú puedes ponerle el nombre del
revés, del revés...Lo ves o no lo ves?
Re-nota: En la vida real las cocadas no están tan oscuras, ni los coquitos tan amarillosos, creo que es porque no sé hacer fotos por lo que han quedado asín. Pero ¡vive Dios! que de sabor están...




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