Hay personas que vienen del frío
como empujadas por un gélido viento y hacen que todo a su alrededor se
convierta en hielo, como un paisaje gris de
invierno; a veces su sola presencia llega a helarte el corazón. Para
compensar esto, hay otras a las que trae una cálida brisa de verano, y todo a
su alrededor es un luminoso día se sol, su compañía invita al disfrute y cuando
se van dejan un dulce recuerdo y unas enormes ganas de volver a estar a su
lado, siempre las echas de menos. Con estas, es con las que merece la pena encontrarte
alguna vez.
Con vistas a que a nuestro alrededor siempre haya días de verano y
que lo único frío que encontremos sea
para celebrarlo:
TRUFAS DE
CHOCOLATE NEGRO RELLENAS DE HELADO DE CHOCOLATE BLANCO CUBIERTAS DE CACAO EN
POLVO.
Ingredientes:
Helado de chocolate blanco
(comprado en el super).
Chocolate de cobertura (65 ó 70%
de cacao).
Cacao en polvo (no vale cola-cao
ni nesquiK) dos muy buenos:
*Cacao en polvo de comercio justo
de Intermon Oxfam.
*Cacao puro El Barco Delice (
este es sin grasa).
Elaboración:
Sacamos el helado y hacemos bolitas pequeñas a las que le ponemos un palillo (como si fueran un chupa-chú y a fin de facilitar el trabajo) y las volvemos a guardar, sobre papel de aluminio en una bandeja, en el congelador para que estén duras cuando vayamos a usarlas.Fundimos el chocolate al baño maría y cuando lo tengamos bien derretido cogemos la primera bolita y la metemos en el chocolate el cual inmediatamente se endurecerá, retiramos el palillo y con ayuda de un pincel fino tapamos el agujero que deja el palillo con un poquito de chocolate. Colocamos sobre papel de aluminio y guardamos en el congelador. Repetimos la operación con el resto de bolas de helado, cuando ya estén todas en un plato ponemos el cacao en polvo y rebozamos nuestras trufas en él.
Fundimos el chocolate al baño maría y cuando lo tengamos bien derretido cogemos la primera bolita y la metemos en el chocolate el cual inmediatamente se endurecerá, retiramos el palillo y con ayuda de un pincel fino tapamos el agujero que deja el palillo con un poquito de chocolate. Colocamos sobre papel de aluminio y guardamos en el congelador. Repetimos la operación con el resto de bolas de helado (si el chocolate se endurece, podremos volver a calentarlo, pero nunca en exceso y que se queme), cuando ya estén todas las trufas, en un plato (o sobre papel de aluminio) ponemos el cacao en polvo y rebozamos nuestras trufas en él.
| El interior, lo vemos en el chupa-chús |
Sugerencia: probar con otras coberturas diferentes al cacao (coco,
polvo de almendras, sésamo caramelizado…)
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