Las Hadas son una comunidad
internacional de seres inmortales, originarios de Italia, donde se les llamaba fatae. Cuando la civilización romana se
extendió a otros países, las fatae siguieron
a los romanos y se establecieron en los mismos territorios. Las Hadas nunca
lograron establecerse en Grecia porque las ninfas y dríades las expulsaron,
pero se extendieron hacia el este, hasta muchas partes de Asia. En los últimos
cuatro siglos han acompañado a los emigrantes europeos a Norteamérica,
Australia y otras partes del Nuevo mundo. Un hada, sea macho o hembra suele
adoptar la forma de un humano perfecto en miniatura. Quienes las han visto
dicen que son aproximadamente “tan altas como la cabeza de un perro”. Sin
embargo pueden aumentar o disminuir a voluntad, encogiéndose hasta el tamaño de
un piñón o creciendo hasta la altura de un hombre. Contrariamente a la creencia
popular las hadas no tienen el poder de hacerse invisibles. Los pájaros,
caballos, perros, vacas y demás animales las ven claramente. Pero los humanos
sólo pueden verlas entre dos parpadeos de un ojo. Existen algunas excepciones a
esta regla general. Una es cuando las hadas mismas utilizan su poder mágico
(denominado “glamour”) para permitir que los mortales las vean. Otra excepción
tiene lugar en ciertas fases de la luna: por ejemplo, cuando hay luna llena en
la Noche de San Juan. En tales ocasiones, un mortal puede ver sus danzas y
celebraciones, pero si se acerca mucho a mirar pueden castigarle con la locura
lunar. Una tercera excepción es el uso de una piedra en la que se haya hecho un
agujero por acción de las aguas de un río (las piedras horadadas encontradas en
la playa no sirven), si un mortal mira a través del agujero de una de estas
piedras podrá ver claramente a la hadas.
Te cuento esto porque he preparado:
LAS GALLETAS DE LAS HADAS
Ingredientes:
100 grs de azúcar glás.
175 grs de mantequilla a
temperatura ambiente.
1 yema.
45 grs de almendra molida.
20 grs de semillas de amapola
blanca.
¼ c.c de levadura royal.
Pizca de sal.
Para aromatizar:
La piel rallada de ½ limón.
Haba Tonka rallada.
¼ c.c de canela molida.
Elaboración:
Tostamos ligeramente y molemos las semillas de
amapola.
Mezclamos la harina, el azúcar,
la levadura, la almendra molida, las semillas molidas y la sal y tamizamos todo
esto en un bol amplio. Añadimos la mantequilla y la vamos mezclando con los
dedos, hasta que esté bien mezclado, luego amasamos un poco. Añadimos la yema y
continuamos mezclando hasta que esté completamente integrada en nuestra masa.
Dividimos la masa en tres partes
y a cada una le ponemos su aromatizante (procuro no utilizar aromatizantes
artificiales) en este caso: limón, haba Tonka (es muy, muy paracido su sabor al
de la vainilla y no deja los puntitos negros de la vainilla) y canela.
Mezclamos bien cada una de las
masas y la envolvemos en papel film para dejarlas descansar como 1 hora
en el
frigorífico.
Extendemos la masa, cortamos
nuestras galletas y volvemos a meter la bandeja con las galletas cortadas otro
ratito al frigorífico, unos 10 minutos, mientras se precalienta el horno a
180º.
Metemos las galletas a hornear,
en unos 10 minutos estarán (cuando los bordes comiencen a dorarse). Apagamos el
horno y dejamos dentro las galletas un par de minutos o tres, las sacamos y
dejamos enfriar en la bandeja, para que no se rompan al manipularlas.
Una vez que estén bien, pero que
bien frías las decoramos al gusto. Yo lo hice así:
Con los mismos cortadores corte
masa de fondant que había estirado mucho (no me gusta que quede gruesa, ya es
bastante dulce fina) y las dejé 24 horas antes de decorarlas.
Para decorarlas utilicé obleas
comestibles (aquí) estampadas y pintura en gel. Retoqué, pinté con mis pinceles y
añadí alguna perlita dulce o estrellas de azúcar… tú decóralas como más te
gusten.
Nota: las semillas de amapola tienen un delicado aroma a frutos
secos. La amapola de la que se obtiene esta semilla es la de la planta del
opio. Esta planta ha sido utilizada en los fumaderos de opio de China por sus
propiedades narcóticas y por sus virtudes contra el dolor. La concentración de
alcaloides en las semillas es muy baja por lo que su consumo es perfectamente
aceptable.

Excelente relato, escelente receta...
ResponderEliminarLas galletas son una belleza!!, y la historia no lo es menos, enhorabuena y besitos:-)
ResponderEliminarUna pasada, que bonitas..
ResponderEliminarSaludos
Gracias por vuestros comentarios.
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