El título de la receta de hoy, es
un homenaje a mi amiga Cris que el otro día sin ella saberlo “me regaló una
palabra”. A estas alturas, los que venís a visitarme, ya sabéis mi debilidad
por las palabras nuevas, diferentes, alteradas, tuneadas… ¡Cómo tú quieras! Te
voy a contar cómo ocurrió el regalo.
Veníamos de tomar un café y dar un pequeño paseo, la verdad es que hacía frío, al
despedirnos ella comentó: “Pues yo no tengo frío y eso que no me he amantado mucho”. Las orejas se me
abrieron de par en par, como la boca para preguntarle que qué era lo que había
dicho (por un momento pensé que lo mío del oído era para hacérmelo mirar), me
repitió lo que había dicho y me preguntó ¿Pero nunca has oído amantar? Pues por aquí lo decimos mucho.
No pude por menos y le contesté “Sí, cómo no; nada más llegar a Coruña e ir a
empadronarme fue lo primero que me dijeron en el Ayuntamiento: Señora, aquí
cuando hace frío nos amantamos…” Es otro palabro para mi particular diccionario
(describe estados anímicos y físicos) y que ya utilizo, así cuando hablamos por
teléfono me dice: “aquí estoy, amantada en el sofá”. Pues mi homenaje a todos los que nos amantamos
cuando hace frío o estamos tristes:
PERAS AMANTADAS CON UN BIZCOCHO DE AMAPOLAS Y
SU CORAZÓN DE
CREMA DULCE
McGiver!!!! Necesito: papel de
cocina, el sacabolas, el pelador, el descorazonador (no, tu primo no, el de las
frutas) 2 latas redondas (10cm diámetro x 5 cm alto - metro Ikea) recicladas de
alguna conserva que dan el toque
yoreciclo (además de verdad!!), pero puden servir otros recipientes que
puedan ir al horno (cristal, gres…).
Ingredientes
(para 2 amantados amantes):
2 peras conferencia (al punto: ni
muy duras, ni excesivamente blandas)
Crema pastelera.
Limón (para que no se oxide la
pera)
Bizcocho: preparamos uno grande y
tomamos un poco para nuestras peras, con el resto hacemos un bizcocho para la
merienda.
3 huevos (a poder ser de aldea).
3 c.s de mantequilla (muy
blandita, casi derretida).
Pizca de sal.
250 grs de azúcar.
325 grs de harina de repostería.
1 sobre de levadura royal.
150 ml de nata fresca (yo utilizo
una ecológica que viene en tarros de cristal).
20 grs de semillas blancas de
amapola.
20 grs de semillas azules de
amapola.
6 bolitas de pimienta rosa
(opcional).
½ c.c de canela en polvo.
2 c.s de cacao puro.
Elaboración:
Hacemos una crema pastelera con:
2 yemas.
100 ml de leche entera.
100 ml de nata.
15 grs de maizena.
40 grs de azúcar.
1 c.c de mantequilla.
Una vez hecha la dejamos que se enfrie y para que no se reseque por encima, al retirarla del fuego le añadimos la mantequilla y removemos bien, bien.
Empezamos con el bizcocho:
Las semillas de amapola las
molemos en un almirez, para que nos transmitan toditas sus propiedades (en otro
post te hablaré de ellas) junto con la pimienta rosa. Y las reservamos.
En un bol amplio batimos los
huevos, le añadimos la nata, removemos
incorporamos la mantequilla y mezclamos todo bien, bien.
Mezclamos todos los ingredientes
secos (harina, azúcar, sal , cacao, canela y levadura) y los tamizamos sobre la mezcla de huevos, nata y mantequilla,
mezclando. Incorporamos las semillas molidas y removemos bien para que todo se
junte y mezcle. Reservamos
Pelamos las peras, le quitamos un
sombrerito y con ayuda del sacabolas y el descorazonador retiramos su interior,
cuidando de no romperlas. Con el limón frotamos el sombrerito para que no se
oxide (la carne que retiramos de las
peras - el corazón y semillas no- se lo podemos incorporar, perfectamente a la
masa del bizcocho, que aquí no se tira nada). Reservamos.
Vamos con las latas:
Ponemos papel de horno dentro de
la lata (que nos quede suficiente por
fuera, no lo cortes, luego será más fácil
sacar la pera amantada), en el centro de la misma colocamos la pera y alrededor
vamos vertiendo con cuidado la masa de bizcocho, dejando unos 3 cm de pera sin
cubrir ya que luego el bizcocho subirá y no queremos que entre dentro de la
pera. Lo mismo con la otra.
Encendemos el horno a 180º y
mientras se va calentando nosotros vamos untando con mantequilla (yo no le he puesto
harina) un molde de cake y vertemos en él nuestra masa de bizcocho.
Yo los metí los 3 juntos y las peras las saqué a los 22 minutos y el
bizcocho a los 35.
Dejamos enfriar antes de
desmoldar (cosa que hacemos tirando del papel de horno hacia arriba). Sacamos
la pera amantada y la rellenamos de crema pastelera, le ponemos su gorrito y
con un palillo le hacemos un hueco para colocarle unas hojitas de menta, que le
pegan y lucen lindo…
| A que te apetece tirar del rabito para ver si sale la pera...? |
| Y esto es lo que pasa cuando partes tu Pera Amantada... |
Con esta receta participo en el Reto de Abril de Cocineros del Mundo en google + en el apartado: dulce.http://cocinerosdelmundodegoogle.blogspot.com.es/

No creas que es tan "nueva" esa palabra, dice la RAE que amantar es "Cubrir a alguien con manta o con ropa sin ajustársela al cuerpo." Vamos, que puedes usarla sin miedo a incurrir en el nefando vicio del neologismo... (La peras estas sí que son un vicio... qué pinta, Dios mío...)
ResponderEliminarEs más fácil hacerlas que contar como se hacen y casi más rápido que comerlas...no dudes en ponerlo en práctica.
ResponderEliminaryo hice una vez pera en hojaldre, pero me gusta mas tu idea
ResponderEliminarhttp://senoritamandarina.blogspot.com/
Hola mandarina dulce: Yo el hojaldre lo utilicé en una preparación salada de peras y queso azul y le va, le va...
ResponderEliminarPues la verdad es que yo también utilizo mucho la palabra "amantada". El postre me parece super original y además que tiene que estar delicioso. Había visto peras y manzanas "amantadas" con hojaldre, pero nunca con bizcocho. ¡Me encanta!. Un besote.
ResponderEliminarY a partir de ya, yo también. Mi amiga me ha dicho que el problema lo tengo yo, que tengo poco vocabulario. El amantado de bizcocho me parece más suave y "mullidito" que el de hojaldre.
ResponderEliminarBella idea,sei veramente brava,buona, buona !!
ResponderEliminar