La torpeza para hacer una buena
fotografía la he heredada de mi padre sin lugar a dudas. A mi padre no le
gustaba esperar por nada, las cosas tenían que ser YA!!! Si hacía una foto y tenía que mandarla a
revelar y esperar un par de días por ella… eso era poco menos que una eternidad
y tanta espera como que no iba con él, por eso,
no tenía cámara de fotos tenía
POLAROID (que yo recuerde tuvo tres). Nos decía “poneros para la foto” y daba
lo mismo en la posición que nos colocáramos o
el gesto que pusiéramos, siempre salían igual sus fotos: con los
personajes mutilados, bien sin pies o bien con la cabeza como un poco cortada. Nunca fue
capaz de sacar una foto “como dios manda”. Nosotros le decíamos: va ... déjalo, que
da lo mismo, pero hasta hace casi nada ha seguido insistiendo y no por ello mejorando. Es muy rara la foto
en la que salen todos sus componentes enteros, eso sin mención alguna al encuadre, que sería algo así como qué es el encuadre?. Lo de
sacar la foto y darnos el papel para que lo agitáramos (procedimiento de secado al aire) según se
iba formando la imagen era algo que nos cautivaba de pequeños. Pues eso es lo
que ha pasado con mis fotos de hoy, parecen hechas con la vieja Polaroid de mi
padre. Así que pido disculpas, de entrada, por la calidad con la que está
fotografiado este:
MANGO CARAMELIZADO Y COCO EN UN BIZCOCHO
Ingredientes:
200 ml de nata.
200 gr de harina de repostería.
100 grs de coco rallado y
tostado.
3 huevos hermosos.
150 grs de azúcar.
80 grs de mantequilla blanda.
1 sobre de levadura royal.
Para el mango caramelizado:
200 grs de azúcar
1 vaina de vainilla.
½ mango (200 / 250 grs) cortado en cubitos pequeños.
150 grs de agua hirviendo.
Glaseado:
1 hoja de gelatina.
½ vaso de zumo de manzana (o almíbar).
Elaboración:
Mango caramelizado:
Cocemos el azúcar en seco (sin
líquido alguno, como cuando hacemos caramelo) con el interior de la vaina de
vainilla hasta el punto de caramelo. Añadimos el mango en cuadraditos muy
pequeños y el agua, cocemos durante 2 minutos y enfriamos.
En un bol amplio batimos los
huevos y le añadimos la nata, mezclamos y añadimos el resto de los ingredientes
mezclándolos muy bien. A esta masa le añadimos nuestro mango caramelizado y lo
removemos bien, bien.
Encendemos el horno a 180º, que
se vaya calentando.
Untamos un molde desmontable con
mantequilla y espolvoreamos con harina (esto se llama encamisar el molde)
vertemos aquí nuestra preparación y la llevamos al horno a 170º durante 35
minutos. De todos modos, haz la prueba del palillo para ver si está bien cocido
o en caso de que no lo esté déjalo unos minutos más.
Dejamos enfriar el bizcocho antes
de decorarlo.
Una vez frío retiramos una capa
superior para dejarlo lo más igual posible, vamos que no nos quede más alto de
un lado que de otro.
Cortamos el mango en láminas muy
finitas y las vamos colocando de la parte de fuera alrededor del bizcocho, la siguiente capa un poquito
encima y así hasta llegar al centro del bizcocho. Cortamos unas virutas de coco
fresco y se las ponemos por encima y rematamos la faena con un par de hojitas
de menta.
Glaseado:
Hidratar la gelatina 5 minutos, escurrir y disolverla en
zumo o almíbar caliente. Dejar enfriar y luego pintar la fruta.
Buenisimo!!!! Tiene una pinta fabulosa.
ResponderEliminarBesitos me quedo ojeando tu blog.
Ana
Pues de la foto no voy a opinar porque de eso yo no tengo ni idea pero el bizcocho o la tarta ,que es lo que parece,te ha quedado realmente espectacular.Preciosa
ResponderEliminarUn beso y buen finde
En esta ocasión no me extraña que tuvieses prisa por hacer las fotografías, seguro estabas deseando cortarla por algún lado para catarla, y no por la herencia... o ¿tambien has heredado ser golosa? Biquiños.
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