Si
me encontrara con D. Quijote, a mí no me
diría “Con la iglesia hemos topado hermano Sancho” me diría “la ciencia y la
tecnología han topado contigo”. Lo reconozco, soy bastante negada, creo que muy
negada, peo me consuela saber que no soy
la única. Mi compañera Marisa ha estado unos días de crucero, en un barco
precioso con sus salones, sus comedores, sus camarotes con caja fuerte y todo…
¡Menudo lujo! Y cuando ha vuelto me ha
contado que hay más gente tan negada como yo. Una señora que viajaba con ella, el
primer día subió un vaso de leche a la habitación, lo metió en la caja fuerte,
la cerró y por más combinaciones de números que tocó no consiguió abrirla y
allí se quedó el vaso de leche los 10
días del crucero. Al finalizar el viaje, se conoce que algo le removió la conciencia y le comentó a uno de los
encargados de habitaciones: “Veras hijo, yo el primer día subí un vaso de leche,
pero no lo he bajado, porque cerré el microondas y no lo he podido abrir”. Y
digo yo…Es que hay microondas que los carga el diablo.
Con vistas a “dominar” un poco a nuestro
microondas y alegrar nuestro vaso de leche:
AZUCARILLOS CON FORMAS Y COLORES
Ingredientes:
220
grs. de azúcar blanquilla (también se pueden hacer con azúcar integral, sin
colorear, por la forma).
1
c.s de agua mineral.
Colorante
alimentario (yo los uso de gel, pero el líquido sirve también).
Molde
apto para microondas (esto es importante, no valen los de cubitos normales).
Elaboración:
En
un bol ponemos el azúcar, le añadimos el agua y lo mezclamos bien. Dependiendo
de los colores que queramos obtener, dividimos el azúcar en otros boles y le
vamos añadiendo, con cuidado de no pasarnos de tono, el colorante; para no
teñirnos los dedos (cosa que es probable que ocurra, aún con precauciones)
mezclamos bien con una cuchara.
Llenamos
los moldes y apretamos bien, retirando el sobrante de azúcar.
Ponemos
el molde en el microondas a potencia máxima 30 segundos, y volvemos con otros 30 segundos. Esto se
debe controlar bien, pues con un exceso de
tiempo corremos el riesgo de quemar el azúcar y echar a perder nuestra
elaboración, y ya que hemos hecho el trabajo pues eso… Llegar hasta el final.
Sacamos del micro y dejamos enfriar un poco, si vamos “a lo ansioso” corremos
el riego de quemarnos y eso… no gusta.
Nota: No todos los microondas tienen la
misma potencia, el mío tiene 850W. Y ya sabéis: a menor potencia más tiempo.
Tienes un blog que es la puta ostia !!besitos
ResponderEliminarGracias encanto, me imagino que es "a lo positivo" tu comentario, porque si no, me has hundido...ja,ja.
ResponderEliminarjajajajaja es a lo positivo !! joder, me voy a ver un capitulo de "que vida más triste" con tanto curro me olvido de las cosas importantes que me hacen reír.
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