¡¡
ESOS ZAPAAATOS !!. Este era el grito de guerra de mi abuela durante los años que, por
motivos de estudios, mi hermana y yo vivimos con ella. Y lo que tocaba era
quitarse los zapatos, casi, casi en la escalera, ponernos las zapatillas que
siempre estaban detrás de la puerta y cómo no, subirnos (si, subirnos porque
eran dobles o triples en altura) a unas bayetas de esas amarillas y con el
borde en rojo e ir sobre ellas deslizándonos por determinadas partes de la casa, a saber:
pasillo dormitorio y “salita” (no llegaba la cosa para salón, aunque ahora
cualquier apartemento entraría en esa salita). Pero lo más chocante (ridículo,
friqui, escéntrico … -adjetivar al gusto) de todo es que, el suelo no era de
madera ni mucho menos, estaba cubierto de un plástico duro (sintasol), eso sí,
con el dibujo de unos cuadraditos que imitaban a la perfección al parquet…
¡Santo Dios, cómo cuidaba mi abuela aquel suelo…!
Con
vistas a vengarme, no de mi abuela, sino de todas las bayetas que cualquier ser
humano (y no tan humano) haya tenido que utilizar:
ZAPATILLAS DE ANDAR POR CASA…O
NO
Ingredientes:
2
bollitos (pulguitas) de pan por persona.
Relleno
al gusto: queso, jamón, tomate….
Elaboración:
Miramos
bien el bollito, por todos los lados y también por abajo y calculamos un “pelín” menos de la mitad para hacer el “empeine”
de nuestra zapatilla, con la máxima precisión, como si de una operación a
corazón abierto se tratara, cortamos sin llegar al final y sacamos la miga. Ya
está nuestra zapatilla. Ahora la rellenamos a gusto del consumidor.
Nota: Dejo fotos de zapatillas para niños
y para adultos (por el tamaño). Si se quieren hacer en caliente podemos
meterlas unos minutos en el horno, pero… cuidadín con calentarlas mucho y
quemarnos dedos y boca.
| De adolescente |
| De adulto |
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