Hoy vamos a conocer un poco de la historia,
más que nada para darle sentido a la propuesta gastronómica que te traigo. En
el s. IX Ordoño I comienza la repoblación del Reino de León, tras la expulsión
de los moros. En este punto y momento es cuando empieza la arriería para
suministrar alimentos a Castilla. Los
primeros arrieros son de la comarca maragata (Astorga y alrededores) que está
situada en un punto estratégico en las comunicaciones del interior de la
península y Galicia. Los arrieros partían con sus mulos hacia Galicia para
transportar los salazones de pescado traídos de la costa gallega a los núcleos
de población que se iban instalando, llegando con sus mulas donde no podían
hacerlo ni carros ni carretas, y al volver a su tierra cargaban con embutidos y
productos de secano. La Corona les encargó la recaudación de tributos y el
trabajo de trasladar el oro que venía de las indias desde los puertos de
entrada hasta la Corte. Por este servicio los arrieros maragatos cobraban el
doble que otros, pero se prefería pagar el exceso por la seguridad y confianza
que inspiraban, pues eran conocidos por su honradez y fidelidad. Con el plato
de hoy vamos a rendir homenaje a mi abuela y a M. Berasategui, que qué tienen
en común mi abuela y él? Nada, pero de mi abuela es una parte de la receta, de
Berasategui otra parte, he llegado yo he juntado ambas partes y al resultado le
he puesto un poco de mi parte para hacer:
SOPAS DE AJO DEL
ARRIERO MARAGATO
(con el pan de Castilla y el bacalao del Norte)
(con el pan de Castilla y el bacalao del Norte)
Ingredientes (2 personas):
2 dientes de ajo.
1 c.c de pimentón de la Vera.
2- 3 c.s de aove.
½ l
de agua (o más si te gustan muy caldosas)
100 grs de bacalao desalado (en un trozo)
2 c.s de salsa de tomate (mejor casera)
Sal.
Elaboración:
El pan candeal es el que no tiene
agujeritos en la miga.
Para el bacalao hay dos opciones:
a.- comprarlo ya desalado (en lomos).
b.- comprarlo sin desalar (un lomito) y tenerlo de 36 a 48 horas desalando,
cambiándole el agua cada 8 horas.
Dejamos que el pan se “asiente” (que diría
mi madre) uno o dos días, esto también
facilitará el migado. Migamos el pan, cortando rebanadas muy, muy finas.
En una sartén ponemos el aove, añadimos
los ajos laminados y dejamos que se hagan sin llegar a dorar, añadimos el pan le damos dos
vueltas, echamos el pimentón, dos vueltas más, agregamos el tomate, un meneíto vertemos el agua y
dejamos que hierva unos 5 minutos. Rectificamos de sal teniendo en cuenta que
van a llevar bacalao. Colocamos encima el bacalao cortado en taquitos y en 5
minutos más ya estará nuestro plato listo.
Tomar muy calientes acompañadas de
un vaso de buen vino tinto (Fíjate que he puesto un vaso de buen vino y no un buen vaso de vino, que ya nos vamos conociendo....)
| Cuando mi abuela nos hacia estas sopas, sin el bacalao (esto es obra de Berasategui), nos decía :"Sopas de sartén que son de pobre pero saben bien." |
La sopa de ajo "sinná" no me gusta, pero esta sopita "enriquecida" la encuentro deliciosa, para mi, mucho mejor que la sopa de ajo con huevo o la sopa castellana con jamón.
ResponderEliminarMe gusta la presentación, parece lista para viajar en días fríos. Al tarro vamos a tener que hacerle un protector de calor, para que la sopa llegue caliente al pasar el puerto...