Hay
días en los que crees que la única persona del edificio que utiliza el ascensor
eres tú, da lo mismo que haya 3, 7 ó 17 plantas. Hoy era uno de esos
días. Esperaba el ascensor metida en profundos pensamientos del tipo: “El vino tinto para la carne y el blanco para el pescado?
pero siempre, siempre? y si es una ensalada de pasta con langostinos?” Cuando… ¡Menudo susto! se ha abierto la puerta del
ascensor y he visto aquel chaleco con más bolsillos que días tiene el
mes, y no he podido por menos de pensar que estábamos en guerra y no me
había enterado. Me ha debido notar la cara de susto y leer el temeroso
pensamiento de “en cuál de los bolsillos llevará la bomba? Y…no le dará por
soltarla aquí mismo y dejar el edificio “ a lo escombro?”. Era una réplica pero real, del mismísimo Tadeo
Jones. Pasado el primer golpe de aydiosmio he reconocido al vecino, que muy amable
y educádamente ha dado los buenos días y añadido que iba a pescar (esto,
creo que lo dijo para tranquilizarme, como si me hubiera leído el pensamiento).
Yo no he ido a pescar, no tengo ni caña ni chaleco con tantos bolsillos, pero me
he acercado hasta la pescadería y mira lo que vamos a preparar:
LUBINA CON ESPAGUETIS DE MAR Y ESPINACAS EN HOJALDRE
Es un plato que no deja ninguna duda de lo que va.
Ingredientes (2 personas):
1 lubina (500 a 600 gr).
1 masa de hojaldre refrigerada.
½ tarrito de espaguetis de mar (algas de Porto muiños)
¼ manojo de espinacas frescas.
1 c.s de harina.
2 c.s de aove.
½ vaso de leche.
½ vaso del líquido de las algas.
½ puerro (parte blanca)
½ cebolleta.
Huevo batido (para pincelar la masa)
Pizca de azúcar para espolvorear.
Sal, pimienta y un poquito de perejil picado.
Elaboración:
Le pedimos al pescadero que nos
limpie de piel y espinas nuestra lubina, si es que no queremos hacerlo
nosotros. La salpimentamos, espolvoreamos con perejil ponemos una parte sobre la otra y reservamos
en frio.
Picamos muy, muy picaditos la
cebolla y el puerro y lo ponemos a pochar en el aove a fuego bajo 5 minutos, pasado este
tiempo añadimos las espinacas lavadas y secas y dejamos que se hagan unos 6
minutos será suficiente. Incorporamos los espaguetis de mar escurridos (el
líquido del bote lo reservamos) dos vueltas y echamos la harina, removemos y
dejamos que se haga (para que no sepa a cruda). Vertemos la leche y el caldillo
de los espaguetis y removemos, tiene que quedarnos como una bechamel cremosa. Dejamos enfriar pues luego la pondremos sobre una base de masa de hojaldre y a la masa de hojaldre no le gustan las cosas calientes.
Cortamos las formas del pez: 2
piezas para el cuerpo, 4 para las aletas (lleva una masa encima de la otra) 2 para la cola (una
encima de la otra) y 3 circulitos para el ojo. Con las sobras de la masa hacemos las escamas.
Sobre una base del cuerpo ponemos
nuestra bechamel ya fría, encima la lubina y tapamos con la otra pieza de
hojaldre. Sellamos bien para que no se salga el contenido.
Precalentamos el horno a 200º.
Acabamos la figura colocando “las escamas”,
pintamos con huevo, espolvoreamos con azúcar (muy poquito). Introducimos en el
horno (bajamos la temperatura a 180º y cocemos unos 15 minutos con calor arriba
y abajo y aire y luego 10 minutos con aire y calor sólo abajo, controlando que
no se nos queme. Si vemos que se dora en exceso será necesario tapar con papel
de aluminio (no pasa nada por abrir el horno mientras se cuece el hojaldre).
Nota: si no tienes un cortador chiquito para las escamas, pues con
el tapón de un rotulador gordo puedes hacerlas, incluso el de una botella serviría (McGiver)


Me ha gustado mucho la presentación, es muy original, así que me apunto esta receta!
ResponderEliminarAna de JUEGO DE SABORES
Gracias por tu amable comentario. Me suelo pasar por tu blog, es una delicia.
ResponderEliminarMe parece una receta realmente preciosa a la vez que deliciosa, tengo que hacerla ya¡
ResponderEliminarElena