Ella quería hacerle a su
enamorado una comida maravillosa, que con el primer bocado supiera lo mucho que
le amaba. Soñaba con el mantel que pondría en la mesa, la colocación de los
cubiertos y por soñar, soñaba que tenía
la receta de la felicidad guardada en algún sitio. El ruido del centrifugado de
la lavadora la devolvió a la realidad. Era el día de San Valentín, mediados de
febrero (para ella, tal y como andaba su economía, finales ya) las 13:30 en el
reloj de la cocina y en una hora quien entraría por la puerta no era
precisamente Grey (ni el de la anatomía y tampoco el de la sombra) sino
Gregorio, SU GREGORIO, el de la
barriguita cervecera dispuesto a hacerla un día más, sentir la reina y señora de la casa, la mujer más feliz sobre
el planeta tierra. Sin casi tiempo, pocos recursos pero con todo el amor del
mundo esparcido por cada rincón de la
casa (igual que él dejaba la ropa) se colocó el delantal, puso Kiss FM y mira lo que mi amiga (según me
contó) le preparó a su enamorado mientras pensaba que a veces leer, según qué,
puede perjudicar seriamente la salud:
SAN VALENTÍN EN UNA PATATA
Ingredientes:
4 lonchas finitas de bacon.
4 huevos de codorniz.
1 diente de ajo.
Pimienta negra recién molida.
1 trufa.
1 c.s de aove.
½ diente de ajo
Elaboración:
Ponemos agua con sal a hervir y
cocemos las patatas con su piel (unos 20- 25 minutos).

Mientras, picamos muy menudito el
bacon. Ponemos una sartén con el aove y el ajo picado al fuego, cuando empiece a dorarse el ajo
añadimos el bacon y dejamos que se haga a fuego lento hasta que esté crujiente.
Cuando esté el bacon lo sacamos (escurriéndolo)
para un plato y reservamos.
Cuando nuestras patatas estén
frías, con ayuda de un cortapastas con forma de corazón, les hacemos un
huequito que vaciamos con cuidado y ayuda de un sacabolas (la pulpa que sacamos
la reservamos para hacer un puré). El fondo de la patata lo picamos con un
palillo de brocheta, para que el juguillo del bacon le penetre. Rellenamos con el bacon, le cascamos dos
huevos de codorniz en cada patata y las llevamos al horno a 150º unos 10
minutos. Hasta que el huevo cuaje.
La pulpa que hemos retirado la
chafamos con un tenedor y le añadimos un poquito del aceite de freir el bacon,
un puntito de pimienta y una yema de
huevo (de codorniz), lo mezclamos todo muy bien y por encima le picamos un
poquito de trufa (esto, será la base de nuestra patata)
Sacamos las patatas del horno,
las colocamos sobre la base y le rallamos unas láminas de trufa. Podemos
aromatizar con aceite de trufa.
Y LUEGO LLEGÓ EL POSTRE…
GALLETAS DE SAN VALENTÍN
Ingredientes:
Mermelada de tomate (o la que más
nos guste)
3 ó 4 fresas naturales grandes.
Sirope de maíz (miel o azúcar)
Azúcar (para espolvorear sobre
las galletas).
1 huevo (para pintar las galletas)
Nutella
Elaboración:
Cortamos las galletas con los
cortapastas, 2 partes por cada galleta, a una de ellas “le quitamos” un
corazón (los guardamos para hacer otras galletitas) por donde luego asomará
nuestra fresa. Como la masa es neutra
pintamos una de las bases con sirope de maíz (miel o le ponemos un
poquito de azúcar), encima colocamos un “pegotito” de nutella y sobre ella un
poquito de mermelada (como es San Valentín pues, una roja: tomate, frambuesa, fresa…).
Ponemos la otra base (la que
tiene el corazón perforado) encima y procuramos que los bordes nos queden bien
pegaditos. Esto con todas nuestras galletas
Precalentamos el horno a 160º y
mientras, preparamos las galletitas con forma de corazón con los recortes que
le hemos sacado a las más grandes. En la base ponemos mermelada y tapamos con
otra base.
Pintamos todas nuestras galletas
con huevo batido y espolvoreamos con
azúcar.
Si en el proceso de cocción se desborda un poco
de mermelada, no te preocupes, cuando las saques del horno y estén casi frías
lo recortas con cuidado con las tijeras y
¡tan ricamente!.
Con el mismo cortapastas (el de
corazón) cortamos las fresas, luego las laminamos y las colocamos en el hueco
de las galletas. Para darles el punto de brillo yo he utilizado un poquito de
brillo de manzana, pero si no tienes con una hoja de gelatina y un poco de agua
con azúcar puedes preparar el brillo. (Ponemos la hoja de gelatina a remojar en
agua fría 5 minutos, mientras calentamos ½ vaso de agua con 1 c.s de azúcar y
fuera del fuego le añadimos la gelatina, removemos bien y cuando este casi solidificada
se lo ponemos a las fresas para que luzcan como enamoradas).
Nota:
Si estás tan, tan
enamorado/a que en una galleta no cabe
tanta dicha, haz una MEGAGALLETA: 2 bases de masa, en una cortas un corazón
grandote y sigue los pasos anteriores. Deja que se enfríe, abre una botella de
cava y dile lo mucho que le/ la amas entre un bocadito y otro.
| FELIZ SAN VALENTÍN !!!!!!!! |
Re-nota: Aunque no viene a cuento, o si? recomiendo para pasar un buen
rato: “50 sombras de Gregorio” (Rosella Calabró) que me ha inspirado la entrada
de este post.




aiiins por dios que bonito
ResponderEliminarPor Dior, que en San Valentín todo es más que bonito.
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