¡Qué tanto jalogüin, tanto jalogüin! me he
informado yo y me he enterado que esta fiesta de la noche del
31 de octubre al 1 de noviembre, cuyo
objetivo era reverenciar a los ancestros, tiene origen celta, que se llamaba
Samhaim (Samaín en gallego) y que ha
sido practicada por los pueblos celtas desde hace la friolera de más de tres
mil años. Ahí es nada.
Los celtas dividían el año en dos
mitades, la mitad oscura y la mitad clara y se consideraba que el año comenzaba
con la mitad oscura en el mes de Samonios
(lunación de octubre a noviembre). La festividad céltica del Samhain se
interpretaba como una comunión con los espíritus de los difuntos que, en esta
fecha, tenían permiso para caminar entre los vivos, así la gente tenía la
oportunidad de reunirse con sus antepasados muertos. Para mantener a los espíritus
contentos y alejar a “los malos” de sus hogares, dejaban comida fuera, cosa que
ha evolucionada hasta lo que hoy hacen los niños yendo de casa en casa pidiendo
dulces.
Por esta festividad era costumbre
vaciar calabazas (según una tradición irlandesa) para ponerles velas dentro.
Siglos después, esta tradición continúa en el actual Halloween que llevaron los
irlandeses a Estados Unidos en el S. XIX.
Según Lòpez Loureiro, esta
tradición existe por toda Galicia, el norte de Cáceres y en zonas de Zamora y
de León cercanas a Galicia. Como yo soy por origen zamorana, por amor extremeña
y por “adopción” gallega creo que DEBO celebrar el Samaín como la que más y te
invito a que tú lo hagas también con un postre muy celta, muy gallego y muy de
calabaza:
CHULAS DE CALACÚ (chulas de calabaza)
Ingredientes (para invitar):
250 grs de calabaza.
125 grs de harina.
3 c.s de azúcar.
1 c.c de levadura royal.
½ c.c de bicarbonato.
1 huevo gordo.
75 ml de leche.
2 c.s de anis (del mono u otro).
Aceite de oliva suave para freir.
1 cáscara de naranja o de limón.
Canela y azúcar para espolvorear.
Elaboración:
Versión 1: He comprado una bolsa con medio kilo de calabaza
ya limpia y troceada en el Eroski y en la misma bolsa que venía la he metido 4
minutos al microondas a toda su potencia y ya se coció, sin manchar ningún
cacharro. Eso sí, déjala enfriar antes de abrir. He reservado la mitad para
otras preparaciones.
Versión 2: Cocemos la calabaza 10 minutos. Escurrimos bien y
la trituramos con la batidora. Le añadimos la leche, el huevo, el azúcar y el
anisillo y lo mezclamos todo bien con la misma batidora. Mezclamos la harina
con la levadura royal y se lo incorporamos. Debe quedar una crema consistente
pero no espesa, más o menos como la de las crepes (si ves que necesita más
harina échasela a poquitos, para no pasarte).
Ponemos el aceite al fuego y cuando esté caliente le
añadimos la cáscara de naranja (o de limón, según) y dejamos que se fría así se
aromatizará el aceite. Cuando la cáscara esté marrón la retiramos y a fuego
medio empezaremos a hacer nuestras chulas vertiendo a cucharadas el preparado
en la sartén, ½ minuto damos la vuelta
otro ½ minuto y según se van haciendo las
vamos sacando para un plato con papel absorbente (ya sabes para qué) y las
espolvoreamos con azúcar y canela o sólo azúcar o sólo canela.
La receta la he tomado prestada de http://cocinademiabuelo.blogspot.com.es, yo la he modificado un poquito, pero sólo un poquito.
La receta la he tomado prestada de http://cocinademiabuelo.blogspot.com.es, yo la he modificado un poquito, pero sólo un poquito.
| "Ofrezco esta comida en honor a mis ancestros. Su memoria perdura y, sus enseñanzas viven en mí. Benditos fueron en su existencia y benditos son en las Tierra de Eterno Verano" |
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