¡Qué susto me he llevado! Venga a buscar las gafas por todos
los lados, por arriba, también por abajo y nada… Cosa de meigas y es que eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas
y hoy han estado jugando conmigo sino, ¿de que iba yo a estar buscando como
loca las gafas si las tenía en la cabeza, a modo de diadema? Una vez
encontradas y reubicadas las dichosas gafas y ya como que más tranquila he ido al mercado
y mira tú por dónde que he visto un
cartelito sobre un pescado que ponía: Meigas. No he podido por menos, san Pascual
bailón estaba mandándome una nueva señal y esta vez era en forma de pescado.
Dicho y hecho, como sé que a ti también te gusta el pescado, vamos a ello:
MEIGA RELLENA DE XENOS, QUESO DE ARZÚA Y CIRUELAS PASAS.
(Y también su espina)
Ingredientes (4 personas):
1 manojo de xenos.
2 c.s de aove.
6 ó 8 ciruelas pasas.
80 grs de queso de Arzúa.
Sal y pimienta (opcional).
Elaboración:
Un poquito laboriosa, pero no te desanimes, verás que no es difícil
y sorprenderás.
Pedimos al pescadero que nos limpie por fuera el pescado,
pero que no le retire “las barbas” y que por el agujero de las agallas saque la
tripa de las meigas. (Esta operación normalmente la hago yo, y si esto lo hago
yo tú también puedes, ya lo verás).
Cocemos los xenos en agua con sal y 2 c.s de aove, 20
minutos en la olla. Mientras se cuecen podemos hacer el resto del plato.
Hacemos un corte longitudinal en el centro del pescado y por
ahí con cuidado, retiramos la espina central (cuestión de paciencia y un
cuchillo bien afilado) cuanto más grande sea el pescado, más fácil será este
proceso.
Una vez retirada la espina, límpiala todo lo que puedas y
déjala en agua, que luego la utilizaremos.
Encendemos el horno a 180º calor arriba y abajo.
Salpimentamos por dentro el pescado y lo rellenamos con los
xenos y encima el queso troceado y las ciruelas cortadas en trocitos (otras
veces le pongo piñones, hoy no tenía), cerramos el pescado y lo colocamos sobre
papel de hornear en la bandeja, junto a nuestra espina (que la habremos
limpiado al máximo).
Como los xenos ya están cocidos, el pescado en 12 ó 15
minutos estará y con él la espina que si quieres puedes comértela, está
crujiente y sabrosa (en algún restaurante de 5 * la he visto yo comer).
Y te diré :
| Y decidió batirse en duelo con el mar |
| Y recorrer el mundo en su velero |
| y a su barco le llamó Libertad |
El barquito de pasta filo lo he visto en carnets parisiens. Se hace igual que uno de papel, con cuidado y
mimo. La letra es de José Luis Perolas ¿ o era Perales?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario